ARQUITECTURA ROMÁNICA

Nuestra Señora de Poitiers (Francia)
“…Si hay un siglo que, en la civilización occidental, merece llevar el nombre de Renacimiento con mayor exactitud que el XV italiano, es el siglo XI francés…” (“Historia del Arte” Germain Bazin. Ediciones Omega, S.A.) La estrella del arte Románico fue la arquitectura, la cual se desarrolló a través de toda Europa con rasgos comunes, muy diferentes de los restantes estilos medievales, de allí que la plástica Románica tenga una acusada personalidad y una unidad indiscutible.
Dado el carácter religioso del arte Románico, el lugar preponderante que tuvo en aquel entonces la congregación de Cluny, no sólo en lo espiritual sino también en lo político, social y artístico, se puede afirmar que la época románica fue la edad de oro del monaquismo, y por ello las iglesias de los monasterios fueron las construcciones más importantes y bellas del momento. Las edificaciones civiles más escasas y mucho menos interesantes, comprenden monumentos municipales y castillos. 

Arquitectura religiosa.-

Iglesia de la abadía benedictina Maria Laach, Alemania

La arquitectura religiosa estaba compuesta principalmente por las iglesias y monasterios, que inundaron el paisaje medieval llamando a la oración y la meditación. Es indudable que el arte románico era un arte al servicio de la iglesia católica y como tal un instrumento para la fe.
La ruralización y el auge de la vida monástica contribuyeron a que se construyeran infinidad de monasterios, los cuales se convirtieron en centros de vida, no sólo religiosa, sino también cultural y social. Tanto señores como aldeanos se congregaban alrededor de sus iglesias para orar y socializar entre ellos.
En verdad, los monasterios como construcciones que se alzaban en un entorno rural, debían contar con todas las comodidades para satisfacer las necesidades físicas y espirituales de sus habitantes y de los peregrinos que llegaban a sus puertas. Un conjunto monástico importante podía comprender, además de la iglesia y del claustro (un patio cuadrado central que rodeaba los dormitorios de los monjes), de una sala capitular (sala de reunión de los monjes), del refectorio (comedor), del scriptorium (la biblioteca), del cila (granero), de la enfermería, etc.
Monasterio de Saint Martin du Canigou.

Arquitectura civil.- 

Las construcciones más importantes de la arquitectura profana durante la edad media, fueron edificaciones que ejercían funciones de vivienda y defensa contra las invasiones. “…Su materialización se encontró en las ciudades amuralladas y en los castillos, donde la vivienda y la defensa se habían llevado a la máxima funcionalidad…” (“El Románico”, edt.Konemann, p. 70)

Ávila, España. Ciudad amurallada

La construcción de los castillos estaba sujeta a las condiciones del paisaje, a los fines de que la misma topografía del terreno sirviera como instrumento de defensa, normalmente se construía en una zona donde pudiera protegerse en todas las direcciones, como por ejemplo en lo alto de una cima, rodeado de precipicios (castillos de montaña); si se ubicaba en un terreno llano, solía rodearse por un foso (castillos de planicie).
Los castillos más elementales estaban conformado únicamente por una torre o donjon, posteriormente fueron construyendose un conjunto, cuya Torre del homenaje, ya fuera redonda, cuadrada o poligonal era el punto central del castillo.Quizás el más hermoso de todos, sea el Krak de los Caballeros, construido en Siria, para proteger a los peregrinos en Tierra Santa.

Krak de los caballeros

También podemos señalar los puentes que se construyeron a lo largo de los caminos de peregrinación, ej: puente de Besalú en Cataluña, de Saint Bénezet en Avignon, el puente de la Reina en Navarra.

Puente fortificado de Valentre, Francia.

CARACTERÍSTICAS DE LA ARQUITECTURA ROMÁNICA.- 
La impresión que producen las iglesias románica es el de una "compacta solidez". En efecto, la arquitectura románica se caracteriza por una estructura pesada debida a los gruesos muros y soportes con los cuales se resuelve el peso de las bóvedas. A continuación mencionaremos algunas de las características emblemáticas del estilo románico, cuyos aspectos más distintivos recaen en el muro, el arco y la bóveda.

1.- Gran anchura de los muros para poder resistir la presión de las bóvedas. 

2.- Uso del arco de medio punto. 

3.- Uso de la bóveda de medio cañón. 

4.- Solidez de la construcción. 

5.- Escasez de vanos. 

6.- Utilización de la piedra. 

7.- Tendencia a la horizontalidad frente a la verticalidad del gótico. 

8.- La escultura y la pintura eran consideradas como artes decorativas de los monumentos y supeditadas a su estructura.

Los muros.-

El románico, desde el punto de vista arquitectónico fue un esfuerzo continuo en construir templos perdurables. Los muros y bóvedas se construyen de piedra para evitar incendios y lograr durabilidad. Como las pesadas bóvedas ejercían presión lateral sobre el conjunto, los arquitectos recurrieron a la creación de muros extragruesos, fortalecidos con contrafuertes. Esto ocasionó que los monumentos
Románicos se vean más grandes en su exterior que en su interior.

Contrafuertes de la iglesia románica de Bembrive (Vigo).

Arco de medio punto.-

Este arco tiene su origen en Mesopotamia, de donde pasa a Roma, a través de los Etruscos. El arco de medio punto o semicircular es característico de la arquitectura romana y de todas las artes herederas, entre ellas, por supuesto la Románica.

El arco de medio punto se construye con piedras en forma de cuñas, llamadas dovelas, las cuales van formando un semicírculo, cuyo ápice superior se cierra a través de otra piedra llamada clave.


Claustro de St. Trophine d´Arles (Francia), formado por arcos de medio punto.

La bóveda.-

Otro elemento primordial de la arquitectura Románica es la bóveda de medio cañón, en forma de media esfera, que se emplea para cubrir espacios longitudinales, como las naves de las iglesias o sus transeptos y trabaja sometida a compresión. Tradicionalmente se construyen de piedras en forma de cuña, donde la primera reposa sobre las siguientes hasta llegar a la clave, que es la piedra superior que cierra la bóveda. Estos techos abovedados daban mayor relevancia simbólica al edificio y por estar construidos en piedras constituyeron verdaderos retos arquitectónicos por el peso que debían soportar los muros.

Bóveda de medio cañón y bóveda de arista.

La bóveda de cañón fue utilizada en la arquitectura romana, prerrománica y por supuesto en la románica.
Al avanzar el estilo románico, se incorpora la bóveda de arista, que es la engendrada geométricamente por el cruce de dos bóvedas de medio cañón y se sitúa en el crucero, es decir en la intercepción de la bóveda de cañón de la nave principal y la bóveda del transepto.

La bóveda desarrolla dos tipos de empuje, el vertical y el lateral. La carga principal del empuje lateral es recogida por el muro exterior reforzado por los contrafuertes y la presión vertical es soportada por los pilares y columnas. “… La arquitectura románica se caracteriza, ante todo, por sus iglesias abovedadas, con una estructura robusta, incluso pesada y maciza en la mayoría de los casos…” (“Historia del Arte”, edit. Lafer, t. 2, p.153).

Bóveda de cañón de Nuestra Señora de Poitiers. Nave central

Bóveda de arista de la iglesia de San Pedro y San Pablo. Alsacia .

Escasez de vanos.-

“… El grosor de los muros y la imposibilidad de abrir en ellos vanos de grandes dimensiones son la causa de esa oscuridad de los espacios interiores, tan sugerente y propicia al recogimiento interior, que caracteriza, en general, a las iglesias románicas y que contrasta con la luminosidad que, como más adelante veremos, invadirá las creaciones del Gótico…” (“Historia del Arte”, edit. Lafer, t. 2, p.154).

En efecto, la estructura de las ventanas y puertas es muy especial durante el Románico, como los muros son muy gruesos, se presta para que los vanos, de reducidos tamaños, sean abocinados con múltiples arquivoltas o arcos de diámetro decreciente y progresivamente hundidos, para ir reduciendo la anchura del muro. Las arquivoltas pueden ser lisas o estar decoradas con relieves geométricos, vegetales o figuras de proporciones grotescas a los fines de adecuarlas al espacio. Los portones además, están coronados de “…un tímpano semicircular, que desempeña una función parecida a la de los frontones de los templos clásicos y, como éstos suele estar decorado con relieves escultóricos…” (“Historia del Arte”, Edit. Lafer, t. 2., p. 155).

Fachada de Santo Domingo de Soria España)

Los soportes.-

Los soportes interiores para contrarrestar la presión vertical ocasionada por el peso de las bóvedas son de dos tipos: columnas y pilares.

Las columnas conservan los elementos clásicos: base, fuste y capitel, pero no se respetan las proporciones clásicas. Predominan los fustes lisos y cilíndricos y los capiteles varían en su forma, siendo los más comunes los del tipo corintio con muchas modalidades, muy alejadas del tipo clásico. Los capiteles se presentan adornados de vegetales, animales o figuras grotescas que se acomodan al espacio, siendo muy característicos los capiteles historiados con temas bíblicos.

Capitel de claustro de St. Trophine d´Arles (Francia).

Los pilares igualmente utilizados para resistir el peso de las bóvedas y contrarrestar el empuje vertical de las mismas son gruesos y de variadas formas, suelen tener medias columnas adosadas.

Los contrafuertes son los soportes exteriores, que adosados al muro exterior ayudan a soportar el empuje o presión lateral de las bóvedas. Los contrafuertes típicos del Románico, posteriormente fueron modificados por arbotantes durante el gótico.

Claustro de Evora. Los contrafuertes subrayan los muros laterales que presentan arcos ligeramente apuntados. 

Las plantas.-

Los templos románicos se caracterizan por la diversidad de sus plantas, pueden distinguirse dos categorías: los de planta central, que a su vez podían ser cuadradas, circulares o poligonales y los de planta alargada, mucho mas frecuentes, como las basílicas de cruz latina. Los de planta centrada fueron utilizados principalmente en baptisterios y en las iglesias de los Templarios. Los templos de planta alargada, pueden ser de una, tres o cinco naves, con o sin crucero. Por lo general la nave central, es más alta, con ventanas que procuran iluminación al templo.

Esquema de la planta alargada de tres naves de la iglesia de Nuestra Señora de Poitiers

Baptisterio de Pisa. Nave centrada

Tendencia a la horizontalidad-

El arquitecto románico se complace en resaltar los diversos pisos del edificio y las hileras de ventanas con molduras que crean un ritmo horizontal complementario. Esta es una diferencia fundamental con el estilo gótico, cuya tendencia es la verticalidad de sus monumentos.

San Martín de Frómista (España)

ESCULTURA ROMÁNICA

El Arte Románico trajo como rasgo fundamental el regreso de la escultura monumental, en el sentido de que ésta se encontraba íntimamente integrada a la arquitectura, formando una unidad, de tal forma que la primera dependía de la segunda para su concepción.

Fachada de la Catedral de Moissac (Francia)

La escultura monumental, propia del arte Clásico, había desaparecido. Las iglesias bizantinas y prerrománicas fueron decoradas con mosaicos y murales; y la escultura, cuando la había, se reducía sólo a la decoración de los capiteles; la plástica se usó casi exclusivamente en las artes menores, tales como la orfebrería y la talla de marfiles. Pero con la llegada del Románico volvió la escultura monumental, dotada de gran originalidad y grandeza.

Los artistas o artesanos medievales estaban limitados por reglas iconográficas muy estrictas, dictadas por la Iglesia, que si bien es cierto limitaban la libertad de expresión, dieron a la escultura un sentido unitario y una grandiosidad colectiva que dejó de existir en el Renacimiento.
Para comprender la estética del movimiento - el cual fue descalificado por tosco y bárbaro durante el Renacimiento - debemos entender que los maestros no estaban interesados en representar la belleza ni las proporciones anatómicas, no eran artistas clásicos; sino que pretendían impactar al espectador de una manera directa, “… cuando desea expresar el dolor o una situación de tensión espiritual no duda en contornear sus facciones y agrandar sus ojos en búsqueda de una expresividad sugerente y directa; no duda en recurrir a sistemas simplistas como, por ejemplo, cuando para llamar la atención sobre una determinada parte o figura de una escena la agranda desmesuradamente. Y es que el escultor románico desea ante todo sugerir, evocar, producir en el espectador una impresión directa, inmediata, recurriendo para ello a modos de representación que con frecuencia rondan el feísmo y la caricatura…”. (“Historia del Arte” edt.Lafer, tomo 2, p.170).

Los temas utilizados por el escultor románico son fundamentalmente, el Dios Todopoderoso o Pantocrátor, la Virgen María con el Niño, los apóstoles y el Apocalipsis. Igualmente se usaron figuras geométricas, vegetales y animales para la decoración de sus monumentos.

Tímpano de la Iglesia de St. Trophine d´Arles (Francia), en el cual aparece el Cristo Pantocrátor, con los símbolos de los cuatro evangelista, el águila de San Juan, el ángel de San Mateo, el buey de San Lucas y el león de San Marcos.

Capitel con motivos de animales






CARACTERÍSTICAS DE LA ESCULTURA ROMÁNICA.

1.- El carácter monumental.- Como ya se indico, el rasgo esencial de la escultura románica es su relación con la arquitectura, fue creada para realzar y complementar las iglesias. Sin lugar a dudas, uno de los rasgos esenciales de la escultura medieval es su vinculación, en armonía íntima, con las formas arquitectónicas a las que sirvió de realce y complemento. La plástica románica no es independiente de la arquitectura, sino que se ínter penetra con ella sometiéndose a sus exigencias; escultura y arquitectura forman durante el período de plenitud del románico una unidad indisoluble y la primera no puede entenderse sin asociarla a la segunda.

Monasterio de Santa María de Ripio

Detalle de la fachada de Nuestra Señora de Poitiers, ricamente ornamentada, en la cual se manifiesta el carácter monumental de la escultura.

En los capiteles, casi siempre de tipo corintio, los escultores achatan o contorcionan las figuras hasta límites monstruosos para adaptarlas a los reducidos espacios. A su vez, las figuras adosadas a las columnas se alargan y espiritualizan. Pero donde mayor desarrollo alcanza la escultura es en los tímpanos, donde habitualmente se coloca a Cristo Pantocrátor o el tema del Juicio Final. “… Antes de que el creyente medieval entrara en la iglesia, la casa de Dios, encontraba lo más terrible que su imaginación podía concebir: el fin del mundo… El Juicio Final es el tema principal de la nueva escultura románica de las portadas…” (“ El Románico”, edt. Konemann, p. 328)

Tímpano sur de la Iglesia de la Magdalena de Vezelay. En el dintel aparecen representadas la Anunciación, la Visitación y la Natividad, en la parte superior la Adoración de los Reyes.

En efecto, la plástica románica está determinada por los problemas que confronta el escultor al integrarla a un determinado espacio. La forma escultórica dependerá del sitio donde se coloque la obra. “…Así tendremos figuras largas o enanas, figuras que se ajustan a la forma del capitel, de las jambas de una puerta o a las dovelas de un arco…” (“Historia del Arte” de José María de Azcarate, Alfonso Pérez Sánchez y Juan Antonio Ramírez. Edt. Anaya,p. 133).

El apostol Santiago. Santiago de Compostela (España)

2.- Respeto a la iconográfica cristiana.- Tanto los escultores románicos como los góticos representaban a las figuras de acuerdo con la liturgia y los símbolos cristianos. Las imágenes no respondían a la fantasía o creatividad individual, sino que debían respetar las reglas dictadas por la Iglesia y transmitidas de generación a generación. Cualquier artista medieval participaba en su obra de la genialidad de una iconografía desarrollada por siglos, llena de matices y símbolos conocidos o presentidos por los fieles. Así, cada personaje bíblico era representado conforme a convencionalismos estrictos e invariables, por ejemplo: la imagen de Cristo crucificado respondía a un esquema fijo, sostenido con cuatro clavos, piernas y brazos rígidos, sin muestras de dolor, sino con una majestuosa serenidad; la Virgen, a su vez se representaba con el Niño en el regazo o sentado sobre la pierna izquierda, en posición frontal y con actitud de bendecir, “…ella aparece más como el trono del Redentor que como su madre…” (“Historia del Arte” edt. Lafer, t.2, p.171), San Pedro era representado, con el cabello ensortijado, la barba espesa y corta, con la cima de la cabeza tonsurada y portando las llaves del Paraíso; San Pablo, con la frente ancha y barba larga, a los Evangelistas se les representaba con sus símbolos, San Juan, con el águila; San Marcos con el león; San Lucas con el buey y San mateo con el ángel, etc…

Tímpano de la Iglesia de San Pedro de Moissac (Francia). Muestra la venida de Cristo Rey en el juicio Final, rodeado por el ángel, león, águila y buey, los cuales representan respectivamente a los evangelistas San Mateo, San Marcos, San Juan y San Lucas. 

3.- Misión didáctica.- La escultura medieval cumplía una función evangelizadora que transmitía el mensaje cristiano a todos los fieles. Constituían verdaderas biblias de piedras, por ello las figuras debían representar el ideal cristiano y conmover a los espectadores. “…la escultura servía para que los fieles tomasen contacto visual con las grandes verdades del cristianismo. Y, sin duda, aquella plástica, expresiva y majestuosa, a la vez, debía producir una impresión imborrable en la mente sencilla de aquellos hombre…” (“Historia del Arte” edt. Lafer. Tomo 2, p. 171).

No se puede apreciar verdaderamente una obra románica sin tener presente este propósito, "...pues esos artistas no se proponían crear una imagen convincente de la naturaleza o realizar obras bellas, sino que deseaban comunicar a sus hermanos en la fe el contenido y el mensaje de la historia sagrada... Recordemos las palabras del papa Gregorio, el Grande: La pintura puede ser para los iletrados lo mismo que la escritura para los que saben leer..." ("La Historia del Arte." E.H. Gombrich . Edt. Phaidon. Pag. 106)

Claustro de San Juan de la Peña. Se observan los capiteles historiados, la roca sirve de bóveda natural al mismo.

Capitel de San Juan de la Peña: Resurreción de Lázaro (detalles)

Los capiteles historiados cumplían cabalmente esta función evangelizadora, al relatar en cada uno de ellos episodios bíblicos, tal como si narraran una historia. quizás los capiteles historiados más representativos de la época, sean los que conforman el claustro de San Juan de la Peña, en España. Las figuras son muy expresivas con ojos grandes y redondos. Se observan que las mismas se desfiguran a los fines de ubicarlas en el espacio elegido.

4. Carácter expresionista.- El escultor románico no intentaba representar imágenes próximas a la realidad ni le atraía la belleza ni las proporciones clásicas, sino que trataba de reproducir en los espectadores el pensamiento y los sentimientos cristianos de una manera directa e inmediata, a través de la expresión intensa de sus figuras.

Tal como se señaló anteriormente, el escultor románico si deseaba representar el dolor o una situación de tensión espiritual, alteraba las facciones de las imágenes, hasta el extremo de afearlas o caricaturizarlas para lograr una expresividad sugerente.

Señala el maestro Gombrich que el arte románico hizo posible la expresión de los sentimientos, algo que ni los egipcios ni los griegos habían logrado, asi afirma que "... los egipcios plasmaron lo que sabian que existía; los griegos, lo que veían; los artistas del medievo aprendieron a expresar lo que sentian..." ( "La Historia del Arte". E.H.Gombrich, Edt.Phaidon, pag.165)

Santa María de Souillac (detalle) El Sacrificio de Abraham. Francia


5.- Carácter Simbólico.- El arte Románico es básicamente simbólico,  nada es casual, todo sugiere un determinado mensaje dirigido a realzar la fe cristiana .

Tal como lo señala Jaime Cobreros “…Las formas y figuraciones que muestra el Románico ni son caprichosas ni gratuitas… el arte sagrado no puede permitir a sus constructores frivolidades de tipo profano ya que desvirtuarían totalmente a aquel. Todo lo que construye o talla la civilización románica tiene una función trascendentalizadora…” (www arteguias.com)


TALLAS EN MADERA.- En comparación con la escultura monumental, la imaginería en madera o marfil es relegada a un segundo término durante el Románico. La misma siguiendo la influencia bizantina y prerrománica son simétricas e hieráticas. Las tallas se realizaban con madera del lugar y se policromaban al temple. En caso de que éstas estuvieran destinadas al altar de alguna catedral importante, podían ser recubiertas con láminas de metal y piedras preciosas. Los temas más representados fueron el Cristo crucificado y la Virgen con el Niño Jesús, observándose un gran respeto por la iconografía.

Así, Cristo aparece majestuoso en la cruz sin rastros de dolor, con los brazos extendidos y clavado con cuatro clavos, el cuerpo se encuentra tapado con un lienzo amarrado por la cintura, que llega hasta las rodillas. La expresión es de absoluta serenidad.






La Virgen no suele representarse sola sino en compañía de su hijo. Ambos aparecen serios y solemnes, ella no tiene contacto con el Niño, sino que le sirve de trono. Jesús aparece generalmente en actitud de bendecir.

PINTURA ROMÁNICA

No obstante de que hoy en día, no se conservan grandes muestras de la pintura románica, en este período Románico, tanto la pintura mural como la realizada sobre tablas tuvieron gran auge.

Esta fue una época en la cual la pintura tenía mezcladas influencias de la tradición grecorromana, el arte bizantino, además de las culturas germanas y celtas y todo ello dentro del marco del cristianismo.

La pintura, así como la escultura fueron los medios preferidos para las instrucciones religiosas populares, en una época en donde la casi totalidad de la población era analfabeta. Incluso las iglesias más pobres cubrían sus paredes con historias bíblicas de brillantes colores y el efecto conseguido era espectacular, tal como se comprueba de las muestras pictóricas conservadas. El arte de la Iglesia occidental, aunque influenciado por el arte bizantino, como ya se indicó era más humano y menos místico, quizás para llegar más directamente al pueblo y cumplir con mayor calidad su función evangilizadora. las imágenes representadas en las paredes eran aceptadas por los feligreses con mucha mayor intensidad que el sermón pronunciado por el cura.

Los caracteres de la pintura mural son similares a los de la escultura, ambas eran eminentemente monumentales, en el sentido de que se integran a la arquitectura y siguen las reglas del espacio geométrico que le corresponde. Ambas están concebidas para dar realce al edificio.Tal es así, que podría decirse que una iglesia no estaba terminada hasta que sus paredes estaban íntegramente decoradas.

Basílica de San Isidoro de León (España). La Capilla Sixtina del Románico

Basilica de San Isidoro de León (detalle)

Pero las artes plásticas no sólo se realizaban con la finalidad de embellecer el edificio, sino con la misión de adoctrinar a los fieles en las creencias cristianas. En este sentido cobran vida las palabras del papa Gregorio, el Grande " La pintura puede ser para los iletrados lo mismo que la escritura para los que saben leer..." Dada la finalidad didáctica de la composición, el artista asumía una actitud de despreocupación por la belleza natural, siendo más interesante la expresión de ideas que glorificaran los valores de la cristiandad. En verdad los artistas del medievo no se proponían crear una imagen bella, sino que deseaban comunicar un mensaje, expresar una idea o un sentimiento.

En relación con la función didáctica se observa en los artistas del medioevo un gran respeto por la iconografía cristiana, de tal manera que ellos reflejaban en su obra una serie de símbolos entendidos o percibidos por los fieles.
La noción de un artista original, no era compartida en el medievo; los artistas se servían de modelos existentes para planificar o representar una escena bíblica y la iglesia reclamaba que la obra encargada se ejecutara de una forma semejante a la ya lograda exitosamente, respetando los símbolos descriptivos de una persona o de un hecho. Todo cuanto perteneciera a la Iglesia tenía su función especifica y debía responder a una idea concreta relacionada con el adoctrinamiento de la fe. Así por ejemplo los símbolos de los cuatro evangelistas: el león para San Marcos, el ángel para San Mateo, el toro para San Lucas y el águila para San Juan se originan por la visión de Ezequiel en el Antiguo Testamento, en la cual describe el trono de Dios sostenido por cuatro criaturas con las cabezas de un ángel, un león, un toro y un águila. Otro ejemplo: en el misterio de la anunciación normalmente se representa a la paloma del Espíritu Santo descendiendo sobre la Virgen.
Pantocrátor de San Clemente de Taüll (España)

Expresionismo, en el sentido de que a los artistas plásticos no les interesaba representar una imagen convincente de la naturaleza o imitar el mundo de las cosas visibles, sino al contrario, demostrar sentimientos para hicieran reflexionar a los fieles sobre los dogmas de la iglesia. Esta libertad para violar los canones de la naturaleza, permitió a los artistas medievales plasmar la idea de lo sobrenatural, así por ejemplo, se observa que los ojos y las manos tienen una desproporcionada dimensión en virtud de que son justamente estas partes de la anatomía humana las que representan mayor expresión espiritual.
La pintura era plana, de dos dimensiones (largo y ancho), no existía sensación de fondo, ni se respetaba la perspectiva. La composición era simétrica. Los colores principales eran rojo, amarillo, naranja y azul, aplicados en tonalidades intensas y brillante, el negro se utilizaba para definir los contornos de las figuras

Fresco de la Iglesia de Saint Aignan, Brinay (Francia)

Pintura mural al fresco.-
Para la ejecución de un mural había primero que preparar el muro sobre el cual se realizaría la obra. Se aplicaban una o varias capas de argamasa y se cubrían con una capa de yeso fina para obtener una superficie lisa y blanca. Luego se añadía una capa de cal húmeda y estando aún fresca se aplicaba la pintura, al secarse la cal, los pigmentos de color quedaban químicamente integrados en la propia pared, por lo que su durabilidad era un éxito. La dificultad de esta técnica, era que los artistas debían trabajar con gran rapidez y precisión, para evitar que la cal se secase antes de terminar la obra.

Basílica de San Anastasio

Pintura sobre tabla.-

La técnica utilizada para su ejecución era el temple: se cubría la madera con yeso o lienzo y se aplicaba el color, al cual se le había añadido algún tipo de grasa animal u otras sustancias orgánicas como aglutinante. “…Según normas antiguas a la hora de emplear clara o yema, hay que saber que la clara da más transparencia y ligereza, siendo ideal para las luces y sectores intermedios. La yema da tonos más oscuros y puede estropearse con más facilidad, es más aconsejable para las sombras siempre aligerarla con algo de clara. (“Wikipedia”) La pintura al temple, fue sustituida en el siglo XV, por la pintura al óleo.

Cristo Pantocrátor. Frontal de altar pintado al temple sobre tabla, autor anónimo,  MNAC, Siglo XII, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Bacelona. 

MANUSCRITOS ILUMINADOS



























Los manuscritos iluminados son textos que se complementan o decoran con dibujos; éstos se desarrollan a partir de la invención del libro, es decir, cuando se abandonan los rollos de papiro y pergaminos y se adopta el formato de los códices elaborados por la unión de hojas. La importancia de estas obras está no sólo en su valor artístico o histórico, sino que gracias a ellos se pudo conservar la cultura clásica, de no haber sido por estos manuscritos, realizados en los monasterios se hubiera perdido la literatura occidental de Grecia y Roma. En la edad media, tanto el escriba como los iluminadores eran monjes que trabajaban en las scriptorias de los monasterios. Generalmente varios artistas compartían la decoración del libro y durante el proceso, el maestro escribano dejaba espacios en blanco para los ilustradores con las instrucciones a seguir.
Los manuscritos más antiguos que se conocen datan de los años 400 a 600 y se produjeron en Irlanda. En el Siglo VII surge la primera escuela importante de ilustradores de manuscritos en Lindisfame (Inglaterra).

MANUSCRITOS ROMÁNICOS

El arte de los manuscritos iluminados se desarrolla a través de toda la edad media, lográndose verdaderas obras de arte. Tenían un carácter religioso y la técnica se reservaba casi exclusivamente para la realización de biblias con las cuales se adornaban los altares de los papas, reyes y grandes monasterios.
Los escritos se adornaban con hermosas pinturas en miniaturas; es así que las letras capitales, los márgenes e incluso páginas enteras eran profusamente decorados con temas muy variados: dibujos geométricos, vegetales, animales y figuras humanas.

Miniatura de la Virgen y el Niño se conserva la iconografía románica en la
representación de la escena.
La Virgen sirve de trono al Niño
y lo ofrece al mundo para
que imparta la bendición














Miniatura de la adoración de los Reyes Igualmente se observa la iconografía cristiana en la representación de la escena. La Virgen sirve de trono al niño y los reyes se acercan en un orden protocolar, de acuerdo a la edad.


MANUSCRITOS GÓTICOS
El arte de los manuscritos iluminados o ilustrados se extendió durante toda la época gótica, en un principio tenían un carácter especialmente sacro y dado lo costoso y elaborado de la técnica se reservaba generalmente para biblias de altar; pero pronto, con la aparición de la rica clase burguesa y de las universidades se empiezan a elaborar fuera de los monasterios y se introducen temas profanos. En este sentido cobra muchísima importancia la ilustración del Libro de Horas o el libro devoto personal de las personas pertenecientes a la aristocracia o burguesía. 

Las Horas eran oraciones que se rezaban cada día, un libro de horas debía contener un calendario, y esto se convirtió en la magnifica oportunidad para demostrar el talento de los miniaturistas. El arte de la iluminación de lo manuscritos alcanzó su máximo auge con las obras de los tres hermanos Limbourg, Paul, Hermann y Hennequin, exponentes del gótico internacional; nacidos en Holanda, trabajaron en Francia bajo el patrocinio del Duque de Berry, hermano del rey Carlos V de Francia, para quien realizaron “Las muy ricas horas del Duque de Berry”. Desgraciadamente los tres hermanos murieron en 1416 a causa de la peste negra, dejando inacabada su obra.

“Las muy ricas horas del Duque de Berry” Los hermanos Limbourg. 1413-1416. 29 x 20 cm.- Es el Libro de oraciones ilustrados más conocido del Siglo XV, cada mes se representa con una escena encantadora que muestra las actividades propias de la estación. En agosto vemos a los nobles y damas de la Corte de cacería con sus halcones y perros de caza. Los campesinos, unos en sus labores de labranza y otros jugando en el agua se encuentran en un ambiente bucólico El castillo se alza a lo lejos, en protección de toda la escena. La parte superior es azul y muestra símbolos astrológicos.

A partir del siglo XIV se observa un incremento en la producción de estos manuscritos y mucha gente rica comenzó a construir sus propias bibliotecas; Se cuenta que Felipe II de Borgoña, Duque de Borgoña, probablemente tenía la biblioteca personal más grande de su época, se estima que tenía alrededor de 600 manuscritos ilustrados. Además de los hermanos Limbourg, tenemos a otros destacados miniaturistas como Jean Pucelle y Jacquemart de Hesdin.

ARTES MENORES

Los griegos antiguos dividían las artes en superiores y menores,. Las Bellas Artes o artes superiores eran aquellas que permitían gozar las obras por medio de los sentidos superiores de la vista y oído, siendo innecesario el contacto físico con el objeto observado, se clasificaban en seis: arquitectura, escultura, pintura, música, poesía y danza ( la música incluía al teatro y la poesía a cualquier clase de declamación). En tiempos modernos, al cine se le llama "el Séptimo Arte" por considerarse una nueva forma de las artes mayores. Las artes menores, según los clásicos, son las que impresionan a los sentidos menores tales como el gusto, olfato y tacto, por los que resulta necesario entrar en contacto con el objeto, ejemplos son la gastronomía, la perfumería y la cariciería, nombre que si bien suena un poco raro, se manifesta en la sensación experimentada por toda persona al tocar un objeto con una superficie especialmente agradable"(Wikipendia, enciclopedia digital.) En este aparte trataremos específicamente de la artesanía, una de las artes menores que mayor acercamiento nos da a la cultura popular e incluye la orfebrería, la cerámica y los tejidos, entre otros.

ARTES MENORES ROMÁNICAS.-

Relicario alemán de madera de roble con esmalte incrustado

De la época románica no se conservan muchas obras de orfebrería u obras hechas con esmaltes o marfiles. La mayor parte de los objetos conservados estaban destinados al culto religioso, tales como arcas, relicarios, cálices etc. En la orfebrería se utilizaba oro y plata pudiendo estar la pieza adornada con piedras preciosas, igualmente se utilizaba el latón repujado, ello de acuerdo a la importancia de su propietario y su destino.

El cáliz de doña Urraca Relicario de San Mauricio, aparece Cristo en majestad, impartiendo la bendición con la mano izquierda y a los pies los símbolos del águila de San Juan y el ángel de San Mateo.

Durante la edad media la industria del tejido fue muy importante, no sólo para la elaboración de la vestimenta, sino para la creación de bellos tapices o colgaduras con los que decoraban sus castillos. Fundamentalmente se utilizaba la lana de oveja y el cáñamo, pero a medida que se fomentan el comercio con Asia se emplea la seda y el lino. La técnica del tapiz era compleja y muchas personas intervenían en su elaboración, una vez elegido el tema se preparaba un boceto de la misma dimensión del tapiz que se colocaba invertido con respecto a éste, lo que permitía reproducir la escena entretejiendo los hilos.

Tapiz de Bayeux, tejido románico que narra los acontecimientos referentes a la invasión normanda y a la conquista de Inglaterra por Guillermo el Conquistador, en la batalla de Hastings en 1066. La última parte del tapiz, que posiblemente describiera la derrota de las fuerzas inglesas, se ha perdido. Las escenas están tejidas con hilos de lana de colores sobre un lienzo de lino de 70 metros de largo por 50 cm. de ancho. El tapiz muestra 1.512 figuras en 72 escenas. Las inscripciones en latín identifican a algunos de los personajes y se refieren a diversas partes de la acción. El borde está adornado con hojas , animales fantásticos y escenas de caza.

En cierto momento el tapiz se consideró obra de Matilde de Flandes, esposa de Guilermo, el Conquistador, pero es más probable que se tratara de un encargo de Odo, obispo de Bayeux (Normandía) y hermanastro de Guillermo a los fines de adornar la catedral de Bayeux. Se realizó en Inglaterra a finales del siglo XI. El tapiz es muy valioso por la representación de la vestimenta, armas, tácticas militares, costumbres de los normandos y además aporta detalles de los acontecimientos de la época, tal como la aparición del cometa Halley en 1066. Actualmente se encuentra en el Mussée de la Tapisserie de la Reine Mathilde, en el antiguo palacio del obispo en Bayeux (Francia).

ARTES MENORES GOTICAS.-

Durante el periodo gótico las artes aplicadas adquirieron gran importancia en todas sus facetas, gracias a la aparición de la burguesía, una nueva clase social adinerada y con gusto, que buscaba la belleza y la comodidad; por otro lado, surge un artesanado especializado en los diversos oficios, con dominio de técnicas y procedimientos que permitió el desarrollo de la orfebrería, de la industria textil, de la creación de utensilios y muebles para adornar las casas de los nobles y ricos, etc... El comercio y la demanda produjo el florecimiento del negocio de la lana y de la elaboración de tápices, los cuales tuvieron un prestigio social importantísimo específicamente en Flandes, Francia e Inglaterra; se cuenta por ejemplo que Luis de Anjou poseía 76 tapices historiados.