MANUSCRITOS ILUMINADOS



























Los manuscritos iluminados son textos que se complementan o decoran con dibujos; éstos se desarrollan a partir de la invención del libro, es decir, cuando se abandonan los rollos de papiro y pergaminos y se adopta el formato de los códices elaborados por la unión de hojas. La importancia de estas obras está no sólo en su valor artístico o histórico, sino que gracias a ellos se pudo conservar la cultura clásica, de no haber sido por estos manuscritos, realizados en los monasterios se hubiera perdido la literatura occidental de Grecia y Roma. En la edad media, tanto el escriba como los iluminadores eran monjes que trabajaban en las scriptorias de los monasterios. Generalmente varios artistas compartían la decoración del libro y durante el proceso, el maestro escribano dejaba espacios en blanco para los ilustradores con las instrucciones a seguir.
Los manuscritos más antiguos que se conocen datan de los años 400 a 600 y se produjeron en Irlanda. En el Siglo VII surge la primera escuela importante de ilustradores de manuscritos en Lindisfame (Inglaterra).

MANUSCRITOS ROMÁNICOS

El arte de los manuscritos iluminados se desarrolla a través de toda la edad media, lográndose verdaderas obras de arte. Tenían un carácter religioso y la técnica se reservaba casi exclusivamente para la realización de biblias con las cuales se adornaban los altares de los papas, reyes y grandes monasterios.
Los escritos se adornaban con hermosas pinturas en miniaturas; es así que las letras capitales, los márgenes e incluso páginas enteras eran profusamente decorados con temas muy variados: dibujos geométricos, vegetales, animales y figuras humanas.

Miniatura de la Virgen y el Niño se conserva la iconografía románica en la
representación de la escena.
La Virgen sirve de trono al Niño
y lo ofrece al mundo para
que imparta la bendición














Miniatura de la adoración de los Reyes Igualmente se observa la iconografía cristiana en la representación de la escena. La Virgen sirve de trono al niño y los reyes se acercan en un orden protocolar, de acuerdo a la edad.


MANUSCRITOS GÓTICOS
El arte de los manuscritos iluminados o ilustrados se extendió durante toda la época gótica, en un principio tenían un carácter especialmente sacro y dado lo costoso y elaborado de la técnica se reservaba generalmente para biblias de altar; pero pronto, con la aparición de la rica clase burguesa y de las universidades se empiezan a elaborar fuera de los monasterios y se introducen temas profanos. En este sentido cobra muchísima importancia la ilustración del Libro de Horas o el libro devoto personal de las personas pertenecientes a la aristocracia o burguesía. 

Las Horas eran oraciones que se rezaban cada día, un libro de horas debía contener un calendario, y esto se convirtió en la magnifica oportunidad para demostrar el talento de los miniaturistas. El arte de la iluminación de lo manuscritos alcanzó su máximo auge con las obras de los tres hermanos Limbourg, Paul, Hermann y Hennequin, exponentes del gótico internacional; nacidos en Holanda, trabajaron en Francia bajo el patrocinio del Duque de Berry, hermano del rey Carlos V de Francia, para quien realizaron “Las muy ricas horas del Duque de Berry”. Desgraciadamente los tres hermanos murieron en 1416 a causa de la peste negra, dejando inacabada su obra.

“Las muy ricas horas del Duque de Berry” Los hermanos Limbourg. 1413-1416. 29 x 20 cm.- Es el Libro de oraciones ilustrados más conocido del Siglo XV, cada mes se representa con una escena encantadora que muestra las actividades propias de la estación. En agosto vemos a los nobles y damas de la Corte de cacería con sus halcones y perros de caza. Los campesinos, unos en sus labores de labranza y otros jugando en el agua se encuentran en un ambiente bucólico El castillo se alza a lo lejos, en protección de toda la escena. La parte superior es azul y muestra símbolos astrológicos.

A partir del siglo XIV se observa un incremento en la producción de estos manuscritos y mucha gente rica comenzó a construir sus propias bibliotecas; Se cuenta que Felipe II de Borgoña, Duque de Borgoña, probablemente tenía la biblioteca personal más grande de su época, se estima que tenía alrededor de 600 manuscritos ilustrados. Además de los hermanos Limbourg, tenemos a otros destacados miniaturistas como Jean Pucelle y Jacquemart de Hesdin.

ARTES MENORES

Los griegos antiguos dividían las artes en superiores y menores,. Las Bellas Artes o artes superiores eran aquellas que permitían gozar las obras por medio de los sentidos superiores de la vista y oído, siendo innecesario el contacto físico con el objeto observado, se clasificaban en seis: arquitectura, escultura, pintura, música, poesía y danza ( la música incluía al teatro y la poesía a cualquier clase de declamación). En tiempos modernos, al cine se le llama "el Séptimo Arte" por considerarse una nueva forma de las artes mayores. Las artes menores, según los clásicos, son las que impresionan a los sentidos menores tales como el gusto, olfato y tacto, por los que resulta necesario entrar en contacto con el objeto, ejemplos son la gastronomía, la perfumería y la cariciería, nombre que si bien suena un poco raro, se manifesta en la sensación experimentada por toda persona al tocar un objeto con una superficie especialmente agradable"(Wikipendia, enciclopedia digital.) En este aparte trataremos específicamente de la artesanía, una de las artes menores que mayor acercamiento nos da a la cultura popular e incluye la orfebrería, la cerámica y los tejidos, entre otros.

ARTES MENORES ROMÁNICAS.-

Relicario alemán de madera de roble con esmalte incrustado

De la época románica no se conservan muchas obras de orfebrería u obras hechas con esmaltes o marfiles. La mayor parte de los objetos conservados estaban destinados al culto religioso, tales como arcas, relicarios, cálices etc. En la orfebrería se utilizaba oro y plata pudiendo estar la pieza adornada con piedras preciosas, igualmente se utilizaba el latón repujado, ello de acuerdo a la importancia de su propietario y su destino.

El cáliz de doña Urraca Relicario de San Mauricio, aparece Cristo en majestad, impartiendo la bendición con la mano izquierda y a los pies los símbolos del águila de San Juan y el ángel de San Mateo.

Durante la edad media la industria del tejido fue muy importante, no sólo para la elaboración de la vestimenta, sino para la creación de bellos tapices o colgaduras con los que decoraban sus castillos. Fundamentalmente se utilizaba la lana de oveja y el cáñamo, pero a medida que se fomentan el comercio con Asia se emplea la seda y el lino. La técnica del tapiz era compleja y muchas personas intervenían en su elaboración, una vez elegido el tema se preparaba un boceto de la misma dimensión del tapiz que se colocaba invertido con respecto a éste, lo que permitía reproducir la escena entretejiendo los hilos.

Tapiz de Bayeux, tejido románico que narra los acontecimientos referentes a la invasión normanda y a la conquista de Inglaterra por Guillermo el Conquistador, en la batalla de Hastings en 1066. La última parte del tapiz, que posiblemente describiera la derrota de las fuerzas inglesas, se ha perdido. Las escenas están tejidas con hilos de lana de colores sobre un lienzo de lino de 70 metros de largo por 50 cm. de ancho. El tapiz muestra 1.512 figuras en 72 escenas. Las inscripciones en latín identifican a algunos de los personajes y se refieren a diversas partes de la acción. El borde está adornado con hojas , animales fantásticos y escenas de caza.

En cierto momento el tapiz se consideró obra de Matilde de Flandes, esposa de Guilermo, el Conquistador, pero es más probable que se tratara de un encargo de Odo, obispo de Bayeux (Normandía) y hermanastro de Guillermo a los fines de adornar la catedral de Bayeux. Se realizó en Inglaterra a finales del siglo XI. El tapiz es muy valioso por la representación de la vestimenta, armas, tácticas militares, costumbres de los normandos y además aporta detalles de los acontecimientos de la época, tal como la aparición del cometa Halley en 1066. Actualmente se encuentra en el Mussée de la Tapisserie de la Reine Mathilde, en el antiguo palacio del obispo en Bayeux (Francia).

ARTES MENORES GOTICAS.-

Durante el periodo gótico las artes aplicadas adquirieron gran importancia en todas sus facetas, gracias a la aparición de la burguesía, una nueva clase social adinerada y con gusto, que buscaba la belleza y la comodidad; por otro lado, surge un artesanado especializado en los diversos oficios, con dominio de técnicas y procedimientos que permitió el desarrollo de la orfebrería, de la industria textil, de la creación de utensilios y muebles para adornar las casas de los nobles y ricos, etc... El comercio y la demanda produjo el florecimiento del negocio de la lana y de la elaboración de tápices, los cuales tuvieron un prestigio social importantísimo específicamente en Flandes, Francia e Inglaterra; se cuenta por ejemplo que Luis de Anjou poseía 76 tapices historiados.

LAS CRUZADAS

Las Cruzadas fueron campañas militares promovidas por la Iglesia Católica en contra de los musulmanes para la recuperación de Tierra Santa, ocurridas durante los siglos XI al XIII.
Las cruzadas se motivaron principalmente por tres hechos trascendentales que conmovieron a occidente, el primero fue la invasión turca en contra de Constantinopla, capital del Imperio Bizantino; el segundo, la necesidad de liberar el Santo Sepulcro de manos de los mulsulmanes y permitir el libre tránsito de los peregrinos cristianos a Tierra Santa, y el tercero: la amenaza de la expansión árabe a través de España.


Las cruzadas marcan el inicio de la época románica, y se extienden por toda la Edad media. El auge comercial logrado por el intercambio de mercancias provenientes de Oriente, ayudó a fomentar las grandes riquezas de los burgueses góticos.
Primera Cruzada.- La epopeya de rescatar la cristiandad oriental de la amenaza turca y de salvaguarda los lugares santos, al grito de “Dios lo quiere!” surge en el Concilio de Crermont, convocado por el Papa Urbano II, en Noviembre de 1095. Las razones fueron múltiples, pero especialmente prevaleció la oportunidad de afirmar la supremacía papal frente a Bizancio, como líder de la cristiandad, y asumir el protectorado de los Santos Lugares.

Pedro El Ermitaño y otros predicadores sembraron en el pueblo la necesidad de sumarse a la gesta libertadora y convocaron una poblada de hombres y mujeres fanáticos que marcharon a oriente sin preparación en asuntos de armas, siendo aniquelados por los turcos. Fue la llamada “Cruzada Popular”. Los supervivientes regresaron a Europa y unos cuantos como Pedro el Ermitaño permanecieron en Constantinopla en espera de los ejércitos regulares.

Más organizada fue la “Cruzada de los Príncipes”, en la cual participaron Francia, los Países Bajos y Sicilia, dirigidos por Godofredo de Bouillon, duque de Lorena.

El 15 de julio de 1099, los cruzados toman Jerusalén, después de ocho meses de asedio, su entrada triunfal estuvo acompañada de crueles asesinatos de musulmanes y judíos, incluyendo mujeres y niños.

Asalto a la ciudad de Jerusalén por los Cruzados (15-julio-1099)

Jerusalén fue repoblada con cristianos orientales y cruzados, designandose a Godofredo de Bouillon como “Defensor del Santo Sepulcro” a su muerte, su hermano Balduino I, conde de Flandes, asumió el control de la ciudad con el título de Rey de Jerusalén. Es así como se crea una monarquía feudal fuera de Europa.

La seguridad de los cristianos en oriente era precaria y en consecuencia surgen dos órdenes militares, compuestas por hombres que hacían vida monástica y además se dedicaban a las armas y protección de los peregrinos. Estas eran: la del Hospital de San Juan de Jerusalén fundada en el año 1070, quienes llevaban una cruz blanca sobre fondo negro, (posteriormente derivó en la Orden de Malta) y la Orden del Templo de Salomón fundada en el año 1118, con una cruz roja sobre fondo blanco.


Los Hospitalarios y los Caballeros Templarios construyeron fortalezas o castillos de piedras en las rutas de peregrinación más importantes. El más imponente fue el Krak de los Caballeros, construidos por los Hospitalarios, durante el siglo XII.




El Krak de los Caballeros. (Siria) fortaleza inexpugnable creada por los Caballeros Hospitalarios.


Segunda Cruzada.- Durante un tiempo, cristianos y musulmanes convivieron en paz en Palestina, pero el espíritu “Yihad” logró unificar a los distintos estados árabes, quienes reconquistaron la ciudad de Edesa, aislando a los Cruzados en Palestina.
El Papa Eugenio III, a través de Bernardo, abad de Claraval (autor de las reglas de los Templarios) convocó a la segunda cruzada en el año de 1145. En ella participaron los reyes de la cristiandad, Luís VII de Francia, su esposa Leonor de Aquitania y el emperador germano Conrado III.
Los desacuerdos entre los franceses, alemanes y bizantinos fueron patéticos. Ambos reyes llegaron por separado y se alejaron de su objetivo primario, la reconquista de Edesa atacando a Damasco, que era aliada del Rey de Jerusalén. En consecuencia, la cruzada fue un desastre y Damasco terminó en mano de los infieles, cercándose aún más a los estados cristianos orientales.

Tercera cruzada.- Saladino, Sultán de Egipto, logró el control político y militar de las provincias árabes. Devoto del Corán, valiente y justo decidió acabar con el régimen corrupto y sanguinario de varios cruzados, entre ellos Reinaldo de Chantillon, quién rechazaba la hegemonía del Rey cristiano de Jerusalén, Balduido IV, enfermo de lepra.

Declarada la guerra, los ejércitos cruzados de los Templarios y los Hospitalarios, se enfrentaron contra Saladino, siendo derrotados. Saladino toma Jerusalén y permite que los cristianos se retiren, porque “…Absteneos de derramar sangre – decía a sus capitanes – porque la sangre derramada nunca se olvida…” (“Historia Universal y de Latinoamérica”. Cristianismo y Feudalismo, ediciones Nauta,tomo 3, p. 102)

El Papa Gregorio VIII convoca una nueva cruzada, en la cual participaron los reyes Ricardo Corazón de León de Inglaterra, Felipe II de Francia y el emperador Federico I, el Barbarroja, de Alemania. Éste último murió antes de llegar a Tierra Santa.


Ricardo Corazón de León
El Rey Ricardo prontamente se distinguió por su valor y gallardía, convirtiéndose de hecho en jefe de la cruzada, pero el Rey de Francia le exigía fidelidad y sumisión por cuanto lo consideraba su vasallo, por ser Ricardo el Duque de Aquitania y Normandía, provincias de Francia. Estas rivalidades por el liderazgo de la empresa motivaron el regreso de Felipe II a Francia.

Ricardo fue llamado "Corazón de León" en su lucha contra Saladino. No obstante su enemistad en el campo de batalla, Ricardo y Saladino se respetaban y admiraban mutuamente, se cuenta que al morir el caballo de Ricardo en la batalla, el musulmán le regaló un magnifico caballo árabe. Lo cierto, es que Saladino y Ricardo pactaron una tregua por tres años, permitiéndose a los peregrinos cristianos el libre acceso a la Ciudad Santa.

Cuarta Cruzada.- A la muerte de Saladino, seis meses después de firmada la tregua, los problemas políticos de medio oriente continuaron. Inocencio III, ante la falta de popularidad del Papado, convocó una cuarta cruzada, con la finalidad de revitalizar la cristiandad con nuevas y probables victorias.
El Dux Enrico de Venecia y el Jefe de la expedición Bonifacio de Montferrato, se apartaron de su objetivo y se dirigieron contra Constantinopla, capital de Bizancio, motivo por el cual fueron excomulgados. El 12 de abril de 1204 saquearon terriblemente a la ciudad, miles de cristianos fueron asesinados, ello marcó el fin del imperio bizantino, dando paso a un débil Imperio Latino.

La Cruzada de los Niños.


En virtud de los fracasos anteriores, se llegó a la convicción que la derrota se debía a la falta de inocencia de los cruzados y que sólo los puros podrían entrar a Jerusalén. En 1212 se organizó la cruzada de los niños, miles de jóvenes y niños fueron muertos, esclavizados y prostituidos antes de llegar a su destino. Este es el origen del cuento infantil “El flautista de Hamelin”.

Quinta Cruzada. El Papa Inocencio III, convocó en el año 1215 el Concilio de Letrán y proclamó una nueva cruzada, pero éste murió antes de que se pudiera organizar debido a los enfrentamientos entre el Papado y la nobleza. Su sucesor, el Papa Honorio III convence al Rey de Hungría y al Duque de Austria para organizar una nueva cruzada cuyo objetivo era la toma de Egipto.
Trescientos barcos condujeron a los cruzados hasta Acre, el éxito fue tal, que el sultán de Egipto les ofreció los Santos Lugares, la Santa Cruz y la zona occidental del reino de Jerusalén, si abandonaban Egipto. La oferta fue rechazada, entre otros factores, porque el mandato papal prohibía pactar con el infiel.
Pero los Cruzados no pudieron tomar Egipto y fueron derrotados en 1221, el Sultán les permitió la huída, por lo que la quinta cruzada no terminó en tragedia, pero militarmente fue un rotundo fracaso.

Sexta Cruzada.- Ningún Papa le concedió la bendición a esta nueva cruzada y ni siquiera fue impulsada por motivos religiosos, la emprendió Federico II, Emperador del Sacro Imperio Romano-germánico, quién reconquistó Jerusalén, mediante un pacto celebrado con los musulmanes en 1229 y no como caballero cruzado.
Federico había ascendido al trono a los cuatro años de edad, siendo su tutor imperial el Papa Inocencio III y posteriormente el Papa Honorio, quien lo coronó con la promesa de emprender una nueva cruzada.
Federico fue criado en Sicilia, donde los árabes eran mayoría, hablaba alemán, francés, italiano, griego, latín y por supuesto árabe, conocía de filosofía, matemática, geografía, medicina, etc. pero era escéptico a la doctrina cristiana y prefirió vivir al estilo oriental, rodeado de bailarinas y con un gran harén custodiado por eunucos. Su política expansionista incluía conquistar el norte de Italia, por lo que el Papado lo excomulgó.
Quizás en busca del perdón eclesiástico, Federico decidió ir a Tierra Santa y luego de largas negociaciones firmó con el Sultán de Egipto el tratado de Jaffa en 1229 que le garantizaba el control de Jerusalén, pero tuvo que auto coronarse en la iglesia del Santo Sepulcro, porque ningún clérigo acudió a la ceremonia.

Séptima Cruzada- Los territorios cristianos de Tierra Santa, se habían convertido en pequeños feudos y ciudades comerciales; Federico preocupado por sus diferencias con el Papado y sin contar con el respeto de los cruzados, perdió Jerusalén.
En 1243, el Papa Inocencio IV convocó el Concilio de Lyon y habló de las cinco heridas de la Iglesia: “…la vida pecadora de la mayoría de los clérigos y súbditos; el peligro sarraceno; la persistencia del gran Cisma entre el cristianismo de Oriente y el de Occidente; la invasión de Hungría por los tártaros; y la ruptura entre el Papado y Federico II…” (“Historia Universal y de Latinoamérica” Cristianismo y Feudalismo. Ediciones Nauta. T. 3, p, 107y 108).
Cuando llegaron a Europa las noticias sobre la caída de Jerusalén, San Luís, Rey de Francia, estaba enfermo y juró que si se reponía conquistaría Tierra Santa.
Esta Cruzada fue parecida a la quinta e igualmente terminó en fracaso. San Luís, tomó parte activa en la batalla de Damieta y tras su éxito quiso continuar erróneamente al Cairo, en vez de dirigirse a Jesuralén, pero fue vencido y capturado por los musulmanes en la batalla de Mansura. San Luís fue liberado tras el pago del rescate, pero permaneció cuatro años más en Oriente, tratando de lograr un pacto justo para los prisioneros cristianos y esperando nueva ayuda para continuar a Jerusalén. Al final tuvo que regresar a Francia, al conocer la noticia de la muerte de su madre, la Reina Blanca y de los planes de Enrique III de Inglaterra para invadir a Francia.


Octava Cruzada.- Los mamelucos, soldados turcos, se rebelaron contra los musulmanes y tomaron las ciudades cristianas de Siria y Palestina matando a sus habitantes o vendiéndoles como esclavos. Ante tales noticias San Luís decidió iniciar una nueva Cruzada, pero tampoco llega esta vez a Tierra Santa. En 1270 el ejército se desvía a Túnez ante el rumor de que el Rey Muslim Bey quería bautizarse a cambio de protección, pero el mismo Bey lo cercó al desembarcar en Cartago. A finales de agosto murió San Luís y su hermano Carlos de Anjou aprovechó para llegar a Cartago y firmar un tratado con el sultán turco. Históricamente se discute, si hubo o no traición de Carlos en esta aventura bélica.
Carlos de Anjou fue coronado Rey de Jerusalén, pero no pudo evitar que poco a poco se fueran perdiendo las ciudades cristianas en Oriente, ni los cruzados, ni los caballeros Templarios ni los Hospitalarios pudieron defender sus Castillos y posesiones. El Islam amenazaba incluso la propia Europa, Chipre, Rodas e incluso Constantinopla habían sido tomadas por los turcos.


El Papa Pío III en 1453 inició personalmente una nueva cruzada, pero no obtuvo apoyo de la nobleza, enfermo y viejo se hizo embarcar en una nave donde murió sin haber salido de puerto y abandonado de sus propios marineros.
Así, los musulmanes gobernaban ahora la tierra que había sido parte del imperio cristiano de Bizancio por más un milenio y la idea de reconquistar Tierra Santa había desaparecido.
Si bien es cierto que las cruzadas fue un rotundo fracaso militar de occidente y del cristianismo, los cruzados desempeñaron un papel importante en la expansión comercial de Europa y el fomento de las ciudades comerciales, especialmente Venecia y Génova.
“… A fin de cuenta, el único triunfo relevante de la cristiandad durante los dos siglos de más de ocho cruzadas, fue la toma de Jerusalén por Godofredo de Bouillon en la primera cruzada en el año 1099, que a pesar de las innumerables matanzas de sarracenos y judíos (hombres, mujeres y niños) sólo logró sostener a la Ciudad Santa por unos pocos años y sin lograr los objetivos marcados inicialmente por los defensores de la idea de reconquistar la tierra llamada Santa para los cristianos de Europa…”
(Wikipendia @”)

FEUDALISMO

Castillo de Carcasone

En los últimos años del Imperio Romano de Occidente (S. V), la unidad del mundo latino se fragmentó por las invasiones bárbaras y el gobierno imperial fue reemplazado por numerosos reinos tribales, mezcla de las civilizaciones romanas y germanas, que luchaban continuamente contra nuevas invasiones.
El origen del feudalismo europeo fue esencialmente producto de las grandes invasiones germánicas. Por una parte, el debilitamiento del estado romano impedía cumplir la función gubernamental de protector de los súbditos, por lo que se buscó un sistema que ofreciera mayor seguridad. Los débiles se confiaban a un hombre poderoso para recibir de él protección a cambio de sus servicios. Por otra parte, existía también la tradición germánica de los “compañeros de guerra”, en la que los hombres se agrupaban alrededor de un jefe de guerra o caudillo a quién le juraban lealtad. La mezcla de ambos sistemas dio lugar al feudalismo medieval.
Es así, que ante la falta de un régimen administrativo eficaz, los reyes optaron por otorgar cargos públicos y tierras a los señores feudales, exigiendo a cambio un juramento de lealtad:
"… Amaré lo que vos améis; odiaré lo que vos odiéis. Mientras viva estoy obligado a serviros y respetaros. Vuestros amigos serán mis amigos, vuestros enemigos los míos…” (“Las Grandes épocas de la humanidad - Orígenes de Europa” Ediciones Time-Life pag. 147).
Estos votos eran expresión de la forma de gobierno del feudalismo que vinculaban a los hombres medievales con su señor, este juramento solemne de lealtad hacía de cada uno de ellos un vasallo. 


Castillo de Amourol

Se creaba pues, una compleja relación de hombre a hombre en que ambas partes tenían determinados derechos y obligaciones jurídicas. El vasallo tenía que respetar a su señor, fomentar sus intereses, prestarle asistencia, ayudarlo financieramente a través del pago de impuestos y combatir a sus órdenes durante al menos 40 días al año. A su vez, el señor debía tratar a su vasallo de manera honorable, ayudarlo en casos de emergencias e impartir justicia.
La costumbre confirió a su vez al vasallo el privilegio de conceder porciones de su feudo a guerreros de su elección bajo contratos subsiguientes de vasallaje. Una persona podía acumular varios feudos comprometiéndose a prestar servicios a varios señores. El resultado fue una red de relaciones feudales que se sobreponían unas a otras, y se complicaba aún más en razón de las leyes sucesorales y los matrimonios políticos. Así el poder político se centralizaba o descentralizaba según las circunstancias.
El feudalismo adquirió su plenitud, durante los siglos IX y X, cuando una segunda oleada de invasiones, - esta vez normandos o vikingos, por el norte, musulmanes por el sur y húngaros por el este - azotaba a Europa, aprovechando el desplome del imperio Carolingio.
“… La unidad del imperio, que ya desde tiempo atrás sufría continuas erosiones dejó de existir y en toda el área imperial triunfó el particularismo feudal. El principio de la monarquía universal continuó sobreviviendo, pero durante algo menos de un siglo fue de hecho inoperante. El poder pasó a manos de los señores feudales, empeñados en continuas competiciones y en las guerras de defensa contra los agresores del exterior. Algunos historiadores llamaron “anarquía feudal” a esta organización política acentuando sus caracteres negativos…” (“Historia Universal. Alta Edad Media (II), Editorial Planeta. T.IV, p.157)


La sociedad feudal era jerárquica y asignaba funciones específicas a cada estamento, los señores hacían la guerra, los monjes rezaban y los campesinos labraban. Una frase expresada en el primer cuarto del siglo XI por Adalberto, el obispo de Laon, refleja concisamente la organización estamental:

"... Ternaria es la casa del Señor, de la que erróneamente se cree que es una: aquí sobre la tierra los unos oran, los otros luchas y otros más trabajan; éstos tres son uno y no pueden ser divididos, de forma que sobre la función (officium) de uno descansan las obras (opera) de los dos restantes y todos conceden su ayuda a todos..." (El Románico". Edt. Konemann, p. 7).

Igualmente, Alfredo el Grande de Inglaterra describió los tres rostros del feudalismo como “hombres de oración, hombres de guerra y hombres de trabajo”, juntos formaban una aldea defendida por el señor terrateniente y sus guerreros profesionales, en dicha comunidad se erigía una iglesia, donde los monjes atendían las necesidades espirituales de la población, correspondiéndoles a los campesinos proporcionar los alimentos con su trabajo. Casi todos los campos pertenecían al Señor, pero cada campesino tenía asignada una parcela para cultivar lo necesario para su subsistencia. La labor del campesino era colectiva, todos trabajaban juntos en los campos del señor y naturalmente continuaban trabajando juntos en sus parcelas asignadas, para poder compartir las herramientas y bueyes.

Para el surgimiento del Románico la sociedad feudal era esencialmente agraria, sustentado en la base trinitaria de nobleza, iglesia y campesinado, ello dio lugar a una sociedad profundamente religiosa y guerrera.

RODRIGO DÍAZ DE VIVAR, EL CID



















El Cid representa el prototipo del caballero español, techado con las máximas virtudes: leal, justo y valiente. Nació en Vivar, Burgos y se crió en la corte del Rey Fernando, donde recibió educación y protección, siendo gran amigo del príncipe Sancho.
A la muerte del rey Fernando, se divide la corona entre sus cinco hijos: Sancho, Alfonso, García, Elvira y Urraca, correspondiéndoles respectivamente Castilla, León, Galicia, Toro y Zamora. Don Sancho no aceptó la división y empezó una lucha contra sus hermanos, a los fines de unificar los territorios, siendo su brazo derecho, su alférez Don Rodrigo Díaz, quien obtiene a los 23 años el título de “Campeador”. 
Don Sancho logra conquistar León, Galicia y Toro, pero es asesinado durante el cerco de Zamora por Bellido Dolfos. Con la muerte de Don Sancho, la suerte de Rodrigo cambió. Alfonso VI es nombrado rey y Rodrigo lo obliga públicamente a jurar su inocencia en la muerte de  su hermano. Humillación que nunca le perdonó.
Posteriormente, se casa con Doña Ximena, sobrina del rey Alfonso VI. 
En represalia por el juramento obligatorio y por calumnias levantadas por García Ordóñez, nuevo alférez real, Rodrigo es desterrado de Castilla. Trescientos caballeros lo acompañan en su exilio.
Durante su destierro, el Cid conquista las ciudades de Lérida, Valencia, Tortosa Albarracín, etc… , las cuales se encontraban bajo dominio musulmán e implanta la religión cristiana, crea un estatuto de justicia, acuña monedas y se rodea en Valencia de una corte estilo oriental, a la que acuden poetas árabes y cristianos, 
La leyenda narra que en la última batalla dada por el Cid, éste fue herido de muerte y agonizante ordenó que fuera amarrado a su caballo Babieca, con su armadura y su espada Tizona, al verlo, los moros huyeron ganando así su última batalla.

LEONOR DE AQUITANIA

(Poitiers, Francia 1122-1204) 

Dos veces reina, musa de trovadores, poetisa, madre y abuela de reyes y reinas, Leonor fue la mujer más importante de su época, fundadora de una estirpe que gobernó Europa durante todo el medioevo. 
Es, en verdad, la mujer que cambio el destino de Francia e Inglaterra.
Vivió 82 años y hasta el fin de sus días estuvo implicada en los asuntos políticos de la época. 


Leonor, era nieta de Guillermo IX de Aquitania, conocido como el primer trovador, de quien heredó su gusto por la poesía, las fiestas, los torneos y el amor galante.
Al morir su padre Guillermo X durante una peregrinación a Santiago de Compostela, Leonor toma posesión del Ducado de Aquitania, siendo su regente su tío Raimundo de Toulouse. Las relaciones entre tutor y pupila fueron muy buenas, la diferencia de edad no era mucha y ambos compartían la aficción por la poesía trovadoresca, la música y el baile.
El 4 de julio de 1137, a los 15 años de edad contrae matrimonio con el futuro rey de Francia Luís VII, su comportamiento emancipado y bohemio fue duramente criticado en la corte francesa, aburrida y mojigata. Al tiempo Leonor se aburre de su marido, quien había sido educado para ingresar a la Iglesia. “…Creí haberme casado con un hombre y no con un monje…” 

Luís VII se alista en la segunda cruzada y Leonor, en busca de aventuras, insiste en acompañarlo, alegando ser la principal feudataria de Francia. En Antioquia surgen grandes desavenencias entre la pareja por celos, ya que el reencuentro de Leonor con su tío Raimundo, quién se encontraba en Oriente, estuvo marcado por grandes fiestas al estilo de Poitiers e incluso se llegó a rumorar sobre un romance.
En segundo lugar, porque Leonor se alió con su tío en las decisiones políticas y militares en oposición a su marido. Todo esto motivó a que el Rey obligara a su mujer a regresar a Francia.
 
Muchas leyendas surgieron durante su estancia en Antioquia, que un ejército de 1000 mujeres luchaba contra los infieles a la par de las amazonas; que sostuvo amoríos con Saladino; pero todo esto es incierto, en primer lugar, Saladino era un niño para aquel entonces y mas que librar batallas como reina de las amazonas,  su participación en la cruzada debió ser meramente trovaresca. 

Luego de su regreso, el mismo Papa interviene en la reconciliación de la pareja, pero ya el matrimonio se había derrumbado por las infidelidades de Leonor y por la falta de un heredero varón. En 1152 se anula definitivamente el matrimonio por razones de parentesco, aunque los verdaderos motivos fueron la posible relación incestuosa con su tío y la falta de un heredero varón. Leonor procreó dos hijas con Luís: María y Alicia. 

Seis semanas después de anular el matrimonio y sin dejar pasar el tiempo necesario para contraer nuevas nupcias, Leonor, de 29 años se casa con Enrique II de Plantagenet, futuro rey de Inglaterra, de 19 años. Esta unión, motivó enfrentamientos posteriores entre Francia e Inglaterra, que culminarían en la Guerra de los 100 años. A Leonor como Duquesa de Aquitania y condesa de Poitiers, le correspondía un territorio mucho mayor que el reino de Francia, y a Enrique, como señor de Normandía, le correspondía también una gran parte de la actual Francia. Al casarse, las tierras de ambos eran ocho veces mayor que las del Rey de Francia. En consecuencia, ni Enrique ni los ingleses quisieron nunca reconocerse como vasallos de Francia. 

La corte real se instala en Poitiers, resurgiendo la lírica caballeresca bajo la protección de Leonor, mecenas de trovadores. La figura de Leonor en labios de los trovadores, fue la inspiración para la creación de personajes tales como Ginebra, Isolda, etc. 

Leonor tuvo ocho hijos con Enrique (5 varones y 3 hijas) y si al principio estuvieron enamorados, con el paso del tiempo, Enrique le fue infiel, ocasionando el distanciamiento entre la pareja, incluso se dice que Leonor llegó a torturar a la amante en un arranque de celos.
Lo que si es cierto, es que Leonor, promueve una rebelión contra su marido, apoyada por sus hijos. Enrique II reprimió la rebelión, perdonó a sus hijos, pero Leonor fue confinada en el convento de Salisbury, donde estuvo 15 años recluida, hasta la muerte del rey.

Su hijo Ricardo es nombrado nuevo rey de Inglaterra, (tercero en la sucesión, accede al trono al haber fallecido sus dos hermanos mayores con anterioridad). Al poco tiempo se embarca en la tercera cruzada y Leonor es designada regente de los dominios Angevinos. Ella fue gran defensora de la corona de Ricardo, frente a las conspiraciones de su otro hijo Juan Sin Tierra, quién aspiraba al trono en su ausencia. Incluso fue ella quien organizó el pago del rescate de Ricardo cuando fue preso. 

A la muerte de Ricardo, Leonor se interna en el convento de Fontevrault, pero en ningún momento dejó de influir en la política de Europa, al cumplir 80 años, decide viajar a Castilla para casar a su nieta Blanca con Luís VIII de Francia.

El papel político que Leonor de Aquitania jugó en la historia se une al apoyo dado a la lírica medieval como musa de trovadores e impulsora de las leyendas sobre el Rey Arturo y el santo grial. Igualmente introduce el tema del amor cortés no sólo en las historias cantadas, sino como un estilo de vida. Ahora una dama dejaba de ser objeto de posesión de su marido y se convertía en el objeto de devoción de un caballero.

PEDRO ABELARDO

ABELARDO, un personaje fuera de época. (Francia 1079-1142) Filósofo francés, considerado el mejor pensador de su tiempo, autor de numerosas obras de filosofía y poemas en lengua romance. Dedicó su vida a la enseñanza. Pedro Abelardo nació en Bretaña y estudió en París retórica, gramática, dialéctica, aritmética, geometría, astronomía y música, estudios estos que comprendían la Magíster in artibus. Se inicia en la docencia en 1112, sus oratorias fueron tan famosas, que sus estudiantes venían de Francia, Italia, Inglaterra y Alemania a escucharlo. Abelardo igualmente se dedicó a la música y a la poesía. Alrededor de 1115 se le confía la educación de la joven Eloísa, sobrina de Fulberto canónigo de París, a quien seduce y secuestra. Fulberto en venganza ordena la castración de Abelardo.
Luego de esto, Eloísa es internada en un convento donde da a luz a un niño de nombre Astrolabio y Abelardo humillado se hace monje. En cuanto a Fulberto es condenado al destierro. Recuperado del trauma, se reinicia en la enseñanza, teniendo lugar la famosa “Querella de las Universidades”, en las cuales ridiculiza a los maestros Guillermo de Champeux, Anselmo de Laon y Roscelino. En 1121 es acusado de herejía motivo por el cual acude al Concilio de Soissons a exponer sus defensas, no obstante el veredicto había sido elaborado antes de su llegada, porque sus opositores temían enfrentarse a su oratoria. Se le condena a quemar su obra y se le prohibe la docencia. Se retira al campo, donde funda la escuela del Paráclito, donde multitudes acuden a oír sus enseñanzas. Esta vez es acusado por San Bernardo de Creraval y el abad de Cluny. Abelardo solicita la defensa pública ante el Papa, pero nuevamente por miedo a su retórica se le niega el derecho a la defensa y es declarado hereje y condenado al perpetuo silencio. Se retira a la vida monascal y muere en 1142. Abelardo confrontó a los hombres de su época con una dialéctica aristotélica lógica y racional “…Me dispuse a explicar los fundamentos de nuestra fe mediante similitudes basadas en la razón humana…no se puede creer nada que previamente no se hubiese entendido; y que es ridículo que alguien predique nada que ni él ni sus alumnos puedan abarcar con su intelecto. Como arguye el mismo Señor- serían ciegos conduciendo a ciegos…” (Pedro Abelardo. Historia Calamitatum) Contribuyó a desarrollar el futuro método escolástico, chocó con sus contemporáneos, especialmente Bernardo de Cleveral por aplicar a la fe el método lógico. Seguía la regla de “...mediante la duda arrancamos la búsqueda y mediante la búsqueda llegamos a la verdad…” Su perspectiva ética se fundaba en la tolerancia, llegado a afirmar que la moral no dependía tanto de la importancia de los pecados como de la intención del pecador. Escribió varias poesías de amor, canciones “lai", libros de filosofía y teología. Entre sus obras tenemos su autobiografía “Historia de mis calamidades”, “Conócete a ti mismo”, "Ética”, “Cartas de Abelardo a Eloísa”, "Dialogo entre un filosofo, un judío y un cristiano”, etc. Indudablemente, Pedro Abelardo como todo pionero, fue admirado e incomprendido. Sus obras contenían criterios de avanzadas que no pudieron ser quemados en la pira de la herejía. Sus restos descansan en París al lado de su amada Eloísa.

RICARDO CORAZÓN DE LEÓN

(Oxford 1157- 1199) 

Hijo del rey Enrique II de Inglaterra y Leonor de Aquitania, y tercero en la sucesión al trono. Cuando sólo contaba 15 años edad, Ricardo en alianza con su madre y hermanos se sublevó contra la corona. Además de las razones políticas, Ricardo y Leonor se sentían humillados por haber Enrique seducido a la prometida de Ricardo, Alicia de Francia. Enrique II aplacó la sublevación, recluyó a la esposa en un convento y perdonó a sus hijos. 
Posteriormente, una vez fallecidos el padre y los hermanos mayores, Ricardo heredó la corona inglesa en 1189, pero al poco tiempo su espíritu aventuro lo hace abrazar la tercera cruzada en compañía de Felipe II de Francia y Leopoldo de Austria. Pronto surgen las desavenencias entre ellos, Ricardo se niega a servir al rey de Francia como vasallo y en consecuencia reconocerlo como jefe de la expedición. No obstante, la leyenda negra afirma que Felipe se retira de la cruzada, al sentirse relegado por el matrimonio de Ricardo con Berenzuela de Navarra. En cuanto a Leopoldo de Austria, la enemistad surge, cuando éste trata de izar su estandarte en las tierras conquistadas y Ricardo se opone, pisándolo en señal de desprecio.

Ricardo pronto se destaca por su nobleza y valentía, lucha al lado de su ejército y por su larga cabellera rubia, pronto se gana el apodo de “Corazón de León”, tomó Messina, Chipre y Acre, pero no pudo conquistar a Jerusalén.

Es notable señalar la admiración mutua que sentían Ricardo y el Sultán Saladino, jefe de los musulmanes, tal es así, que a pesar de no haber conquistado a Jerusalen, logró un acuerdo a los fines de que los cristianos pudieran transitar libremente por la Ciudad. 

Al tener noticias de que su hermano Juan Sin Tierra conspiraba en su contra decide regresar a Inglaterra, luego de dos años en Tierra Santa. No obstante su nave se desvía y es apresado por el Duque Leopoldo de Austria, quién lo cede a Enrique VI de Alemania en calidad de rehén. 

A pocos les interesaba la libertad de Ricardo, el rey Felipe II de Francia se alió con Juan Sin Tierra, el Papa Celestino II lo rechazaba por su conducta, los españoles estaban molestos por los desplantes a Berenguela; sólo su madre - y Robin Hood, según la leyenda - luchó incansablemente por liberar a Ricardo y tras dos años de cautiverio y el pago del rescate equivalente a 34.000 kilos de plata, Ricardo logra la libertad. 

Una vez en el trono de Inglaterra lucha contra Francia para recuperar los ducados de Aquitania y Normandía, falleciendo en 1199, al ser herido por una flecha en el cuello en el sitio del castillo de Chales, sintiéndose morir reclama la presencia de su madre, quien acude a su lecho de muerte. Al morir perdona a su asesino. Sus restos reposan en la Abadía de Fontervrault, panteón de los Plantagenet, al lado de su madre.

PAPA SAN GREGORIO VII

(Toscana 1020 –Nápoles 1085) 
Nació con el nombre de Hildebrando en la provincia de Toscana, Italia. Estudió en Roma, donde pronto se destacó, llegando a servir como consejero a cinco papas, antes de obtener la tiara papal.
En los funerales del Papa Alejandro I, el pueblo espontáneamente lo proclamó como nuevo Papa. Su elección popular fue interpretada como un signo o milagro que debía ser acatado por los príncipes de la iglesia, razón por la cual fue confirmado su nombramiento. San Gregorio promovió la llamada “Reforma Gregoriana”, con la finalidad de elevar el nivel moral del clero, es así que condenó con la excomunión la simonía o venta de cargos eclesiásticos y decretó que únicamente el Papa podía nombrar a los obispos de la Iglesia, evitando de este modo la ingerencia del poder laico en la Iglesia,
La defensa de la autonomía de la iglesia frente a la monarquía trajo como consecuencia, la famosa “Guerra de Las Investiduras”.
El emperador Enrique IV de Alemania fue excomulgado al designar al arzobispo de Milán. Para la obtención del perdón, el emperador se dirigió en penitencia a Roma y esperó tres días en las puertas de la catedral, hasta que por inmediación del abad Hugo de Cluny y la condesa Matilde de Toscana, el Papa accedió a perdonarlo.
Enrique IV se comprometió a celebrar una dieta a los fines de revocar las investiduras otorgadas, pero en su ausencia, el rey Rodolfo de Suabia había usurpado el trono de Alemania y la guerra civil fue inevitable. Una vez asumido nuevamente el poder, Enrique se niega a celebrar la dieta y es excomulgado por segunda vez.
Esta segunda excomunión no tuvo los mismos efectos que la primera, ya que Enrique apoyado por los obispos alemanes y lombardos que debían sus designaciones al monarca, decidieron designar a Clemente II como antipapa y marchan contra Roma. El Papa Gregorio se refugia en el casillo de Saint Angelo y muere posteriormente en el destierro. El triunfador, en apariencia fue el Emperador, pero posteriormente, el Papa Urbano II garantizó la continuidad de la reforma gregoriana

El Emperador Enrique IV implora a la Condesa Matilde y al Abad Hugo de Cluny que intercedan por él, ante el Papa Gregorio VII

LITERATURA Y MUSICA

LITERATURA MEDIEVAL
La difusión de las obras literarias, durante los siglos XI y XII se realizó a través de los trovadores y juglares, que cantaban o recitaban sus obras en los idiomas populares, en las plazas y en los castillos de los señores feudales. Las primeras historias, llamadas “Cantares de Gestas” narraban las hazañas heroicas, reales o imaginarias en las que se glorificaba el valor, la hidalguía y el honor de los caballeros. A estos cantares se agregaron otros temas románticos, a medida que la mujer participaba en las veladas cortesanas. Estas obras fueron recogidas posteriormente por escritores anónimos, y llegadas a nuestros días. Las más conocidas son el “Cantar del Mio Cid” en España, la “Canción de Roldán” en Francia, “Los Nibelungos” en Alemania, "Tristán e Isolda" y las aventuras del Rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda en Inglaterra.

El Cantar de Mio Cid.-
Es un cantar de gesta anónimo que relata las hazañas del caballero castellano Rodrigo Díaz de Vivar. Se trata de la primera obra de la literatura española escrita en lengua romance. Fue compuesta aproximadamente en el año 1200 y se conoce a través de una copia realizada en el siglo XIV, a partir de una trascripción hecha en el año 1207 por Per Abbat.
El poema se inicia con el destierro del Cid, luego de haber sido injustamente acusado del robo de los tributos reales.Tras su destierro, inicia a favor de su rey una campaña militar contra los moros, que culmina con la conquista de Valencia. El Cid recupera su honra y es perdonado por el rey.
Para ratificar su status como señor de Valencia se planifica la boda de las hijas del Cid, Doña Elvira y Doña Sol con los infantes de Carrión. Una vez celebrados los matrimonios, los infantes dan muestras de cobardía y son objeto de burla por los vasallos del Cid. Estos en venganza abandonan a sus esposas luego de atarlas a un árbol en el Robledo de Corpes y azotarlas sin piedad. El Cid, nuevamente deshonrado exige un juicio de Dios y reta a duelo a los infantes.
El poema termina con el duelo en el cual los representantes del Cid vencen a los infantes, quienes quedan infamados públicamente y son obligados a devolver las famosas espadas "Colada" y "Tizona", los matrimonios quedan anulados y se conciertan nuevos y ventajosos matrimonios.
La estructura interna del poema esta basada en la fórmula de "obtención- pérdida. restauración- pérdida " de la honra del Cid. La primera deshonra vendría a ser la falsa acusación de robo y la segunda, la infamia cometida contra doña Elvira y doña Sol, solamente solventada tras un juicio de Dios, método utilizado durante el medioevo, en el cual Dios es puesto como juez y testigo a favor del ganador de la justa.
La canción de Roldán
Es el cantar de gesta más antiguo de Europa y relata los hechos ocurridos en el año 778, cuando Carlomagno cruzó los Pirineos para detener a los musulmanes. Mientras regresaba a Francia, la retaguardia de su ejército cayó en una emboscada en el paso de Roncesvalles, donde murió Roldán, Prefecto de Bretaña. Esta historia inspiró el poema épico más sobresaliente de la Francia del siglo XI.
La sinopsis del poema es la siguiente: El emperador Carlomagno, luego de siete años de lucha contra los moros recibe una sospechosa propuesta de paz. Ganelón es enviado a entrevistarse con los moros y allí planifica su traición.
Carlomagno regresa a Francia y confía la retaguardia a Roldán y a los doce pares de Francia quienes comandan un ejercito de 20.000 hombres. En el paso de Roncesvalles, Marsil al mando de un ejército de 400.000 sarracenos sorprende a los franceses. Roldán confiando en sus fuerzas se niega a sonar el cuerno "Olifante" para solicitar ayuda.
Roldán y los pares luchan con valentía pero van cayendo uno a uno, cuando al final toca el Olifante, a petición de su amigo Oliveros, ya es demasiado tarde, antes de morir intenta romper su espada "Durandarte" para que no caiga en manos de los infieles.
Al oir Carlomago la llamada de socorro regresa y derrota al ejercito moro, para ello reza a Dios para que detenga el sol, se demore la noche y se alargue el día, Dios le concede el milagro. Posteriormente lucha contra el emir Baligan, quién fallece bajo la espada de Carlomagno.
El emperador ordena el arresto de Ganelón. Éste niega su traición y apela a un juicio de Dios, pero su campeón es derrotado por Thierry d´Anjou, quién representaba a Roldán y es condenado a morir descuartizado.
Por último, la hermana de Oliveros, Alda muere de pena al conocer el fallecimiento de su amado Roldán.
Los héroes son valerosos, fuertes, inteligentes, nobles, hermosos en contraposición a los sarracenos, viles y asesinos, capaces de pactar con el enemigo que traiciona a los suyos. Roldán, es así el prototipo del caballero valiente e impulsivo, Oliveros, es el caballero fiel y prudente. Estremecedores son los versos en los cuales Oliveros solicita a Roldán que toque el Olifante para solicitar ayuda. Igualmente la muerte de Oliveros en los brazos de Roldán. Carlomago es representado como un anciano sabio y paternal, de gran fe y valor. Ganelón es el envidioso, hipócrita y traidor.
El Cantar esta basado en la culminación de una larga lucha por el triunfo del Cristianismo en Europa, frente a los infieles sarracenos, el mensaje cristiano esta presente a lo largo del poema.

Chretien de troyes (1136-1190).- Poeta de la corte de Champagne, fue el más conocido de los trovadores medievales y considerado el padre de la novela occidental. Protegido por María de Champagne y Felipe de Alsacia, conde de Flandes, fue el autor de varias novelas, cuyas temáticas giran alrededor de la leyenda del rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda. “Lancelot o el caballero de la carreta” y “Percival y la historia del santo grial”, son las más relevantes, esta última quedó inconclusa por su muerte y terminada por otros autores.

Lancelot o el caballero de la carreta

Percival y el Santo Grial