ARTE MINOICO Y SU EPOCA


Civilizaciones Egeas

Se agrupan bajo la designación de “Egeos” o Pre-helénicos a los pueblos que durante la edad de bronce, aproximadamente entre los años 2600 a 1100 a.c. se desarrollaron a orillas del mar Egeo. Fueron las primeras civilizaciones importantes de Europa. Dos grandes culturas se desarrollaron en esta época: la primera en la isla de Creta, llamada “Minoica” en honor del legendario rey Minos y la “Micénica” ubicada fundamentalmente en el Peleponeso.

La agricultura y el comercio marino fueron determinantes para el desarrollo del arte cretense y el florecimiento de ciudades como Cnosos, Festos y Malía.
En el año 1900 fueron descubiertas las ruinas de la ciudad de Cnosos, evidenciándose la existencia de una civilización excepcional. Poco se sabe acerca de los orígenes de los Minoicos; pero dos factores importantes favorecieron la hegemonía de Creta: el hecho de ser una isla, y su particular ubicación entre Grecia continental, Asia y Egipto. Es así que, pronto los cretenses se aseguraron el control del mar, una verdadera talasocracia fundamentada en el comercio con los pueblos vecinos y sus colonias.
La civilización minoica alcanzó su máximo esplendor entre los años 1750 y 1400 a.c.; la ruta comercial que unía a Creta con Egipto y Mesopotamia garantizó una época de gran prosperidad. A lo largo y ancho del mar Egeo, las naves cretenses comerciaban intensamente, mientras que en sus palacios la aristocracia minoica llevaba una existencia civilizada y pacifica.
Los Minoicos desaparecieron misteriosamente alrededor del año 1400 a.c., en pleno esplendor, posiblemente a causa de algún desastre natural, un volcán o un tsunami o sucumbieron ante las invasiones de los micénicos; sin embargo, los restos arqueológicos encontrados desde una simple pieza de cerámica hasta la ruina de un fastuoso palacio, sirven de fuente historiográfica para conocer el carácter alegre y pacifico este pueblo y nos muestra el alto desarrollo artístico que alcanzaron.

La gloria de los minoicos fue heredada por los aqueos o micénicos, un nuevo pueblo de habla griega, cuyas proezas fueron cantadas varios siglos después por Homero en La Iliada y la Odisea.
La cultura micénica data aproximadamente entre los años 1600 a 1100 antes de nuestra era y se desarrolló fundamentalmente en la Grecia Peninsular.

La calidad de vida micénica se puede juzgar a partir de numerosos restos arqueológicos, los utensilios de barro y los objetos de metal son de gran calidad y presentan fuertes influencias minoicas; sin embargo, el estilo y los temas escogidos demuestran claramente el carácter distinto de ambos pueblos
Si los primeros formaron una sociedad pacifica, que desconocía de guerras y por ende la necesidad de fabricar armas o edificar muros defensivos; los aqueos fueron un pueblo belicoso formado por héroes y semidioses, sus ciudades estaban fuertemente amuralladas y en sus batallas usaban carros de guerra y otras armas.
Se cree que los aqueos estaban unificados federalmente bajo el mando del rey de Micenas, a favor de esta teoría, esta el testimonio de Homero, según el cual Agamenón rey de Micenas comandó la lucha de los aqueos contra Troya.
En 1952 se descifró la compleja escritura “lineal B” utilizada por los aqueos y se pudo establecer un cuadro aproximado de una sociedad gobernada por un estricto sistema jerárquico, en cuya cúspide había un rey poderoso que podía inmiscuirse en la vida de cualquier ciudadano. Igualmente sorprendió su pasión por el detalle, llevaban inventarios de armamentos, rebaños de ganado, muebles, soldados, servidores, alimentos, etc. los cuales estaban administrativamente centralizados.

En el siglo XII a.c. las ciudadelas Micénicas de Tirinto, Pilos y la propia Micenas fueron devastadas, iniciándose lo que los historiadores llaman la Edad Oscura de Grecia, hecho que coincidió con la llegada de los “Hombres de Hierro”, llamados así por el metal con que fabricaban sus aperos.
Aunque ciertamente hubo un período de aislamiento y oscuridad, la llegada de los dorios no obstante tuvo una importancia capital en la formación de la Grecia clásica. Ellos rememoraban el pasado glorioso de esas tierras, que ahora ellos ocupaban, un tiempo de empresas extraordinarias en la que los héroes y semidioses habían logrado la gloria y la inmortalidad blandiendo sus armas de bronce.
Es así, que mediante la tradición oral, estos hombres de hierro aceptaron como propias las hazañas de los viejos tiempos como la lucha de Teseo contra el Minotauro, la guerra de Troya, el asalto de Tebas, el regreso de los Heraclidas. Mitos y leyendas que alimentaron la religión, el arte y el carácter de los griegos. Es por ello indudable que las culturas minoicas y micénicas fueron el precedente del arte griego.

ARTE MINOICO


La civilización desarrollada en la isla de Creta fue bautizada por Sir Arthur Evans, descubridor del palacio de Cnosos como “Minoica”, en honor al legendario rey Minos.
La civilización minoica se desarrolló entre la última fase del Neolítico (2900 a.c.) hasta finales de la edad de bronce (1200 a.c.); un pueblo dinámico e inteligente que logró alcanzar un nivel de vida asombroso. Eran amantes del color, del movimiento y del mundo natural que los rodeaba. “…Con su profunda alegría y expresividad, no parece que se toparan con grandes problemas o sufrimientos… fundaron colonias en Oriente y Occidente, haciendo reinar lo que ha dado en llamarse “la Pax Minoica (“La civilización minoica y el palacio de Cnosos” Sonia di Neuhoff)




Reconstrucción del palacio de Knosos, totalmente abierto y sin fortificaciones

Los factores específicos que hacen especial la cultura minoica fueron:

1.- La Pax Minoica: La paz puede ser la característica más peculiar de este pueblo, aparentemente los minoicos desconocían las guerras por lo cual no consideraban necesario protegerse de amenazas internas o externas.
Los minoicos no fueron un pueblo belicoso, con ansias de conquista y expansión imperialista, ni siquiera se tiene noticias de la existencia de un ejército. Aunque crearon colonias a las orillas del mar Egeo y Mediterráneo, su dominio del mar lo hicieron de manera absolutamente pacífica y con fines comerciales. Esta paz los condujo a la no protección de sus asentamientos, lo que se demuestra de las excavaciones realizadas en Creta, donde no aparecen murallas ni fortificaciones que defendieran los palacios, ni siquiera aparecen rastros arqueológicos de armas. Este estado idílico se refleja en su arte fresco y alegre.

2.- Una poderosa flota comercial, no militar, como ya se indicó; la isla de Creta se halla situada en una situación privilegiada, entre las islas Cicladas, la Grecia continental y Egipto. Esta ubicación fue determinante para que mirara siempre al mar, sus naves llegaron hasta las costas de Sicilia y Cerdeña por un extremo y hasta Palestina por el otro, abriendo nuevas rutas comerciales para intercambiar sus productos: aceite de oliva, vino y azafrán a cambio de metales y piedras preciosas. La talasocracia minoica, una hegemonía económica y política sobre el mar estaba basada en el comercio y va a permitir el engrandecimiento de Creta y la edificación de fastuosos palacios.

3.- El papel político de la mujer, considerada como un ciudadano de pleno derecho e igual al hombre. En efecto, los hechos de ser una divinidad femenina “La diosa de las serpientes” la deidad más importante, la existencia en los palacios de áreas residenciales independientes para la reina y las abundantes representaciones de la figura femenina en la iconografía minoica hacen presumir que disfrutaba de un poder político real; incluso varios historiadores hablan de la posible existencia de una sociedad matriarcal.



Sello en el cual se representan a varias mujeres vestidas a la tradicional moda minoica.



4.- La inexistencia de un sistema clerical, por lo que no construyeron templos importantes para la adoración de sus dioses, sino al contrario, sus ritos se realizaban en parajes naturales, especialmente en las cuevas de la región, que se encontraban semi-enterradas, posteriormente los santuarios son traslados a los grandes palacios. No obstante predominaba el aspecto laico de los mismos.

Religión Minoica.-


Los pueblos minoicos se caracterizan por no poseer divinidades antropomórficas y sus ritos estaban fuertemente enlazados con los actos de la naturaleza, con una sola excepción: La Diosa Madre o la Diosa de las Serpientes, una figura femenina que simboliza la fuerza fértil de la tierra, la fecundidad, la cual se representa con el vestido típico minoico, sujetando dos serpientes y con un gato o pantera sobre la cabeza. Igualmente es importante mencionar el toro, el cual encarna la fertilidad masculina; ambos son ampliamente tratados en la iconografía minoica.



Características del Arte Minoico.-



- Es un arte eminentemente profano, no existe arquitectura religiosa.
- Es un arte con mucho colorido, alegre y dinámico, acorde con el carácter del pueblo minoico pacifico y libre.
- Eminentemente naturalista, los minoicos amantes de la naturaleza se complacen en plasmar la flora y la fauna. Destacan los paisajes marinos con delfines, pulpos, peces, etc.
- Arte aristocrático, ligado a los palacios.
- En la pintura se utilizan colores uniformes y de gama reducida.
- Se estiliza la figura humana.
- No existe la escultura monumental, los minoicos sólo realizaban pequeñas figurillas, en las cuales destacaban la figura de la diosa de las serpientes y el toro, como principios de la fecundidad y de la fertilidad masculina. Tenían una destreza absoluta para plasmar escenas en miniatura en objetos de poco tamaño, como los sellos.



El arte minoico se divide en tres etapas: Prepalacial o Minoico Antiguo, y los estilos Palaciales Medio y Reciente, de los cuales se han conservado importantes muestras de cerámica, pequeñas esculturas y orfebrería adornada con piedras preciosas y por supuesto la arquitectura palacial de la época reciente con sus maravillosos frescos.


Época Prepalacial o Minoico antiguo.- Creta da la impresión de vivir una era de comodidad y progreso. La población se agrupaba en grandes clanes cerca de las tumbas de los mayores y los marinos atravesaban sin cesar los mares intercambiando productos. En esta época los cretenses desarrollan una importante industria metalúrgica y se conservan piezas de cerámica y obras de orfebrería, que demuestran la habilidad de los cretenses en la manufacturación de los metales y del barro.



Época Palacial antigua o Minoico Medio.- Alrededor del año 2000 a.c. se producen grandes cambios en la sociedad minoica. El poder se centraliza y aparecen los grandes palacios de Festos, Cnosos y Mallia, estas construcciones implicaron grandes conocimientos técnicos ya que hubo que explanar la cumbre de las colinas donde se erigieron; hoy en día están desaparecidos, posiblemente por un terremoto y los palacios que visitan los turistas corresponden al periodo siguiente.
La economía de la época, sin dejar su carácter agrícola, se ve fortalecida por el comercio marino. Los reyes minoicos acostumbraban a dar grandes regalos a los soberanos extranjeros a los fines de estrechar las relaciones comerciales
Se desarrolla la escritura jeroglífica, la cual se puede observar en el famoso Disco de Festos, realizado en barro cocido en cuyas caras fueron impresos diferentes símbolos en forma de espiral. Su significado no ha sido descubierto y se supone que es una especie de himno religioso.





Disco de Festos



Toda la vitalidad y belleza de esta civilización se ensombrece hacia el año 1700 a.c. posiblemente por una catástrofe natural que arrasó los palacios y varias ciudades de Asia occidental.



Época Palacial reciente o Minoico Reciente.- Esta es la época de oro del arte minoico. Hacia el año 1650 antes de nuestra era se reconstruyen los palacios; que se caracterizan por el lujo, extensión y las pinturas al fresco, el más importante es el Palacio de Cnosos. En esta misma época comienzan a construirse mansiones de dos o tres pisos con ventanas y puertas y casas de campo. Una red de carreteras empedradas y caminos de tierra unían las ciudades con Cnosos. En cuanto a la pintura, ésta se inspira en la naturaleza y aun las escenas religiosas evocan la alegría de vivir; la cerámica y pequeñas esculturas eran exportadas a los pueblos vecinos como Chipre, Egipto y Mecenas, donde se han encontrado restos importantes.
En efecto, el radio de la civilización minoica se extiende por todo el mundo conocido y su flota domina los mares y se multiplican sus colonias; Es así que las bases navales de donde partían las embajadas de los minoicos con regalos para los faraones egipcios nos son conocidas a través de los frescos de las tumbas de Rahmara y otros ministros egipcios que datan de 1500 a.c.

FIN DE LA CULTURA MINOICA.-



A finales del siglo XV a.c. Creta fue invadida por los micénicos. Desapareciendo la el idioma minoico, él cual es sustituido por el griego y en especial desaparece la llamada “Pax minoica” al arribar una nueva civilización más aguerrida e interesada por el poder.
Según el profesor Marinatos, Creta fué arrasada por fenómenos naturales, el volcán de la isla de Santorín hizo erupción provocando sucesivos terremotos. Todos los centros minoicos son abandonados. Posteriormente un nuevo pueblo, los aqueos toma posesión de las colonias minoicas y comienza una nueva civilización: La Micénica
Pero el recuerdo de los grandes reyes, de su potente flota, de sus inmensos palacios permanece en la memoria de sus sucesores helénicos que nos han legado sus leyendas en torno a Minos, al Minotauro, a Teseo, Ariadna y Fedra y al famoso laberinto de Dédalo.-




ARQUITECTURA.-



Es importante resaltar que los cretenses no se molestaron en la creación de una arquitectura religiosa y en consecuencia no erigieron templos para la adoración de sus dioses, esto quizás por la falta de un sistema clerical organizado. Este es un factor que lo distingue de casi todas las culturas.
Los minoicos realizaban sus ritos religiosos en parajes naturales, especialmente cuevas semienterradas y posteriormente dentro de los palacios civiles.



Los Palacios.- cumplían múltiples funciones: centro de gobierno, santuarios, espacios para el almacenamiento y residencia dinástica.
Hoy en día solo se conservan restos de los palacios de Cnosos, Faistos, Malia y Hagia, todos de la Época Palacial Reciente o Minoico Reciente. En efecto, los anteriores palacios minoicos fueron arrasados, posiblemente por algún terremoto y sobre sus cimientos se construyeron éstos que se distinguen por su lujo y extensión.











Palacio de Cnosos. Entrada norte Un excelente mirador el cual se contempla el relieve de una gran cabeza de toro

Las características básicas de los palacios cretenses son:


- No son fortificados, son erigidos en colinas de suave relieve y con fácil acceso a las vías de comunicación. Característica esta muy vinculada a la “Pax Minoica”.
- Urbanismo escalonado y adaptado al paisaje.
- Todos contaban con un patio central alrededor del cual se ubican las múltiples habitaciones las cuales se iban construyendo de manera progresiva a medida que se iban necesitando.
- Uso de las llamadas “columnas invertidas”, porque su parte más ancha es la superior.
- Colorido abundante de los elementos arquitectónicos, columnas rojas o azules con capiteles contrastantes y una riquísima decoración con murales.

El palacio de Cnosos.-



Arthur Evans, al descubrir las ruinas del palacio en el año 1900, lo identificó con la residencia del mítico rey Minos y el lugar donde fue construido el legendario laberinto donde se encerró al Minotauro, gracias a la multiplicidad de habitaciones y recovecos que contiene.
El palacio ubicado en Creta era el centro de la vida política, administrativa, económica y religiosa de la ciudad. El primer palacio fue erigido en el año 2000 a,c. y destruido posiblemente por un terremoto; las ruinas que conocemos hoy en día corresponde al año 1600 a.c.
Su ubicación estratégica le permitía comunicarse rápidamente con el interior de la isla y además contaba con tres puertos cercanos que facilitaban el comercio marino. No existían murallas que lo protegiesen, sino que estaba rodeado de jardines, campos de olivos y ríos, por lo cual se le conocía como la “Ciudad de los árboles”.
El palacio tiene 17.000 m2 y más de 1500 habitaciones con puertas y ventanas que aseguraban frescura los días de verano y calor en el invierno. Igualmente contaba con un sistema de drenaje de aguas negras e incluso las habitaciones principales tenían retretes.
Un rasgo característico son sus columnas más anchas en la parte alta que en la base, motivo por el cual se ha llamado a este estilo “Columna invertida”. El palacio esta decorado con magníficos frescos de estuco que representan escenas de la vida cretense: procesiones, sacrificios, danzas, luchas con toros, etc


Palacio de Cnosos. Obsérvese las características columnas invertidas de color rojo y azul y el mural del toro




Palacio de Cnosos, Salón del trono. A los lados de la silla de alabastro aparecen unos bancos de piedra. La sala posiblemente dedicada a rituales religiosas esta decorada por un mural de grifos, en ocre y rojo, el cual fue retocado por Evans, arqueólogo del Palacio.






ESCULTURA.-



Los escultores minoicos no se dedican a la gran escultura, sino que prefieren realizar pequeñas estatuillas de personas o de animales, en oro, marfil, bronce o barro cocido.
Igualmente sobresalieron en el trabajo de las miniaturas de los sellos grabados, que se utilizaban, entre otros fines como garantía de propiedad al ser estampados sobre los objetos o como amuletos. Se usaban colgados de un collar y se realizaban en madera, marfil y metales especialmente oro. Lo más destacables es el gusto por el detalle y el movimiento. Su tamaño era de aproximadamente 3 cm.





Del primer período Prepalacial se tienen escasas muestras de escultura, apenas se han encontrado en las ruinas restos de algunas figurillas humanas que podrían representar a personas de ambos sexos. En el segundo período se han encontrado figuras masculinas desnudas con un ancho cinturón y una daga, así como figuras femeninas vistiendo el tradicional vestido cretense de faldas acampanadas y corpiños ajustados. Igualmente se han encontrado representaciones de animales.
En el período Minoico Reciente o Palacial Reciente, la escultura muestra gran avance técnico. Se realizan figuras de acróbatas y animales como el toro o Minotauro. Igualmente se representa con prodigalidad la imagen de la “Diosa de las serpientes”, una divinidad tutelar que representa la gran diosa madre, la fuerza fértil de la tierra. Ella aparece con los pechos descubiertos, símbolo de la fertilidad y viste las típicas faldas minoicas de volantes acampanados y un corpiño ajustado, sostiene dos serpientes y lleva un gato o pantera en la cabeza. Estas figurillas son de pequeño tamaño y sin pretensión de monumentalidad, no obstante se caracterizan por su originalidad y vitalidad.

Diosas de las Serpientes. Divinidad femenina que representa a la Diosa de la Fecundidad. Fue la única representación antropomórfica de la religión cretense.





Ritón en forma de cabeza de Toro, realizado en esteatita con los ojos de cristal de roca, los párpados de jaspe y el morro de nacar. Símbolo religioso minoico que representa el poder fertilizante masculino. Es una muestra del particular naturalismo del arte cretense.


Relieve con la figura del toro, encontrado en el palacio de Cnosos.





Sarcófago de Hagia. Encontrado en el sitio arqueológico del mismo nombre, en Creta. Tiene cuatro caras. Las dos principales presentan escenas rituales, de un lado tres hombres portan ofrendas, dos llevan animales y el tercero un barco, también aparece una especie de sacerdote o dios y mujeres al otro extremo. Varios árboles adornan la escena. Del lado opuesto se ve el sacrificio de un toro, animal emblemático de Creta y vinculado al Minotauro. Las caras laterales presentan las imágenes de los difuntos llevando un carro tirado por caballos y un grifo.




PINTURA.-



La pintura antes del período Palacial Reciente sólo puede ser apreciada a través de las muestras de las cerámicas, de la cual trataremos en el capítulo siguiente.



En los dos períodos palaciales se desarrolló la pintura al fresco, los muros de los palacios y de las casas estaban recubiertos de escenas de alegre colorido, no obstante sólo se conservan los frescos en estuco de los palacios correspondientes al Minoico Reciente, los más importantes son los encontrados en las ruinas del Palacio de Cnosos.



La paleta de colores era gama reducida, pero sumamente vivaz, la cual se aplicaba en forma plana y uniforme. Los temas más frecuentes eran escenas de ceremonias religiosas como las procesiones u ofrendas, además se han encontrado múltiples frescos inspirados en la naturaleza, como paisajes con vegetación y animales en movimiento, en el denominado “galope minoico” en el cual el animal aparece corriendo por los aires. Este galope volador es una muestra clara del dinamismo y alegría de la pintura minoica.


Las figuras humanas aparecen estilizadas y se representan principalmente a mujeres con el típico vestido de volantes y corpiños ajustados con los senos al aire y jóvenes atletas de piel roja Las formas, colores y movimiento de la pintura Minoica sorprenden al espectador en especial si las comparamos con otras muestras pictóricas de culturas paralelas mucho más rígidas y esteriotipadas .No conocian la perspectiva por lo que la pintura era totalmente plana y sin volumen.




Salto del toro, palacio de Cnosos. Se puede observar que el mismo atleta aparece reflejado tres veces, la primera cuando toma al animal por los cuernos para impulsarse, la segunda en pleno salto y la tercera, luego de terminar la proeza y descansa nuevamente en el suelo. El animal corre en el llamado “galope minoico” una especie de galope volador.



Palacio de Cnosos. Megarón de la reina. Se presume que servía de dormitorio de la reina y esta decora con un fresco de delfines y cenefas en forma de espiral que cubría por completo las paredes . Es uno de los frescos mas alegre de la pintura minoica. Al lado de la habitación se encuentran dos pequeñas salas, una cuenta con una bañera y la otra con letrinas y canalización de agua.





Las damas azules. Fresco del palacio de Cnosos. Trata de una escena religiosa.






Príncipe del tocado de plumas o príncipe de los lirios. Palacio de Cnosos. Su cuerpo arrogante esta ceñido con el cinturón minoico y sobre su cabeza lleva una corona hecha de lirios y plumas de pavo real. Se supone que su mano izquierda llevaba una cuerda con un grifo atado, según el relieve de una caja encontrada en Mecenas. El príncipe camina en un campo de lirios.





Fresco de la Parisina. Palacio de Cnosos- De grandes ojos negros, esta joven data del año 1500 a.c. El nudo sagrado en la espalda la identifica con una sacerdotisa o con una diosa, se supone que esta figura formaba parte de una escena en la cual se entregaban ofrendas






Fresco de la Procesión. Palacio de Cnosos. Jóvenes de cuerpo esbelto y ágil, avanzan sosteniendo en sus manos recipientes sagrados; otras figuras de hombres vestidos con túnicas, quizás músicos y una sacerdotisa forman parte de esta procesión religiosa.


Mural de los Pugilistas. Palacio de Cnosos. Se muestran dos jóvenes atletas con guantes en una especie de competencia de boxeo.



CERÁMICA.-





La cerámica minoica resulta una herramienta muy útil para determinar referidos periodos de la civilización minoica, gracias a las características que presenta cada estilo.





Época Prepalacial o Minoico antiguo.- Surgen variados estilos de acuerdo a la región como el Pyrgos, una cerámica oscura estampada con líneas, el Hagios de fondo claro con líneas de color ocre o rojas, la cerámica Vasiliki, moteada con efectos vidriados con la cual se realizaban principalmente jarras picudas en forma de teteras y el estilo Kumasa con diseños rojos o negros sobre fondo claro, las formas eran muy variadas e incluso se han encontrado vasos con forma de animales y una en forma de mujer embarazada cuyos senos hacían de pico vertedor, un claro símbolo de la fertilidad.

Muestras de cerámica del Minoico antiguo







Época Palacial antigua o Minoico Medio.- Surge el estilo Kamares, por el nombre de la gruta donde se encontraron las primeras piezas. La cerámica trabajada en tornos tienen un acabado más fino y uniforme. Eran policromas, sobre los fondos oscuros negros o azules aparecieron en colores blancos, rojos, naranjas o amarillos diseños naturalistas de peces, calamares, pájaros y flores. Estos diseños eran repetitivos y simétricos. Incluso aparecen incluso algunas decoradas con relieves.


Cerámicas de Kamares








Época Palacial reciente o Minoico reciente.- Esta es la época de oro de la cultura Minoica y las piezas eran ampliamente exportadas a través del Mediterráneo por lo que se han encontrado vestigios en Chipre, Egipto y Mecenas. Surge el estilo Marino, los alfareros a la hora de decorar sus piezas se inspiran en la flora y fauna marina, sobre un fondo de rocas y algas se dibujan criaturas marinas como pulpos, peces y delfines. La forma de los jarrones es más alargada y elegante y suelen adornarse con líneas ondulantes en relieves


Cerámica Marina del período Minoico reciente







ORFEBRERÍA.-



Los cretenses trabajaron el cobre, el bronce, el oro y la plata entre otros metales, creando joyas preciosísimas tales como collares, cadenas, horquillas para el pelo y diademas que adornaban con piedras preciosas. La orfebrería cretense alcanzó un nivel sorprendente habida cuenta de que las joyas adornaban tanto a hombres como mujeres, y muchas de estas piezas han sido encontradas no solo en las excavaciones de Creta, sino en Egipto, Siria y en las demás islas griegas, ya que posiblemente eran intercambiadas por otros productos.
Su afición por los adornos lleva muy pronto a los cretenses a emplear piedras semipreciosas y perlas, aunque la gran mayoría utilizaban pasta de vidrio, que resultaba mucho más barata y cuya técnica la habían aprendido de Egipto
Es muy conocida una joya del período Palacial antiguo, encontrada en las ruinas de Mallia; se trata de dos abejas de oro colocadas simétricamente una a cada lado de un panal donde dejan caer su gota de miel.







TESEO Y EL MINOTAURO.-


Minos, rey de Creta recibió del dios Poseidón un hermoso toro blanco con la finalidad de ser sacrificado en su honor, pero el rey decidió quedárselo y ofreció otro animal en su lugar.
Poseidón enfurecido hace que Pasifae, esposa de Minos se enamore del toro blanco. Desde entonces Pasifae representa los vicios sexuales. Ella convence a Dédalo, ingenioso arquitecto que fabrique una vaca de madera en la cual pueda esconderse para retozar con el animal. De esta unión nació el Minotauro, un monstruo con cuerpo de hombre y cabeza de toro que se alimentaba de carne humana.
Minos ordena a Dédalo que construya un laberinto para encerrar al Minotauro. Dédalo se convierte así en el primer arquitecto de la historia. Posteriormente, Minos lo encierra junto con su hijo Icaro en una torre para que no divulguen la salida del laberinto. El ingenioso Dédalo fabrica unas alas gigantes con plumas pegadas con cera y ambos huyen volando, no obstante Icaro imprudentemente se acerca demasiado al sol y el calor derrite la cera, cayendo al mar y ahogándose.
Androgeo, hijo de Minos y Pasifae es asesinado en Atenas y su padre castiga a los atenienses con la obligación de mandar todos los años, a la isla de Creta siete jóvenes y siete doncellas como ofrenda al Minotauro.
Teseo, hijo de Egeo, rey de Atenas se ofrece voluntariamente como víctima con la finalidad de matar al monstruo y liberar a su pueblo. Su padre le pide que una vez terminada la misión, izara velas blancas en señal del regreso triunfal.
La fama y el valor del joven príncipe habían llegado a los oídos de Ariadna, princesa cretense, hija de Minos, quien enamorada le obsequia una espada mágica y un ovillo de hilo que debía atar en la entrada del laberinto para que lo guiase de vuelta. A cambio le solicita que una vez muerto el Minotauro, se la lleve con él y la despose.
Efectivamente, Teseo cumple con las instrucciones de Ariadna y luego de una feroz lucha acaba con el Minotauro. De este mito se origina la tauromaquia o salto del toro, una costumbre cretense, que consiste en que jóvenes atletas salten por encima del animal. Es ampliamente representado en el arte y se cree que podría ser un rito iniciativo a la edad adulta.



Salto del toro, palacio de Cnosos. Evoca el mito del Minotauro, en el cual jóvenes atletas luchan contra el animal.

Teseo huye de Creta en compañía de Ariadna y su hermana Fedra. Durante el viaje, desembarca en la isla de Naxos y abandona a Ariadna para casarse con Fedra. Posteriormente, Ariadna es consolada por el dios Dionisio quien la desposa y la convierte en inmortal.
Mientras tanto, Teseo continúa su viaje a Atenas y olvida la promesa hecha a su padre de izar velas blancas, en señal de su regreso sano y salvo. Egeo, quien todos los días subía a la Acrópolis en espera del barco, creyendo que su hijo ha muerto, se arroja al mar, que desde entonces lleva su nombre “Mar Egeo”
En cuanto a la historia de amor entre Teseo y Fedra, esta termina en tragedia. Una vez en Atenas, Fedra se enamora de su hijastro Hipólito, quién la rechaza. Ella celosa y humillada lo acusa de haberla violado. Teseo furioso clama venganza a Poseidón, quién envía un monstruo marino que espanta los caballos de Hipólito y éste muere pisado por sus propios caballos. Fedra llena de remordimiento se suicida. Esta historia fue inmortalizada por Eurípedes en su tragedia “Hipólito”, por Ovidio en la “Las Metamorfosis”, por Séneca en “Fedra” y por Jean Racine en “Fedra”.