PINTURA GRIEGA


LA CERÁMICA.-

Los vasos griegos, además de su gran valor artístico constituyen un testimonio histórico de la vida y cultura de los griegos. Los maestros ceramistas pintaban sobre sus piezas escenas del mundo mítico y de la vida cotidiana. Todo era pintado: dioses, héroes, guerras, bacanales, eventos deportivos hasta la inhumación de un héroe o una escena doméstica e incluso reproducciones de esculturas famosas perdidas en el tiempo.
Se conservan muchísimas formas o tipos de vasos pintados, tales como el ánfora o cántaro con dos asas verticales utilizada para el vino; la hidria parecida a la anterior pero con las asas horizontales para el agua, la crátera en forma de campana, el lekytos, en forma de botella para el aceite, el alabastrón, una botellita pequeña para guardar perfume y el Kilix, una especie de copa muy abierta y poco profunda.


Era tan importante la alfarería que en Atenas existía el barrio El Cerámico, donde vivían y trabajaban los alfareros.
Muchos de estos vasos han sido encontrados no sólo en Grecia sino en todas las colonias y pueblos cercanos, lo que demuestra la alta estima en que se tenía a la cerámica griega, siendo uno de los principales productos de comercialización interna y externa.

Periodo geométrico.-


Durante la llamada Edad Oscura Griega hubo una recesión casi absoluta de la cultura y la gloria artística de los tiempos micénicos cayó al olvido; no obstante la producción de cerámica no se extinguió. Los vasos eran decorados con grecas geométricas, tales como líneas ondulantes, triángulos, rombos o círculos concéntricos, de allí que se denomine esta etapa como geométrica.
A medida que avanza la técnica, la decoración se vuelve cada vez más abundante y se tiende a decorar todos los espacios en lo que se denomina “Horror vacui” o miedo al vacío, que se mantendrá hasta el final del período.
La figura esquematizada del hombre y de los animales aparece a mediados del siglo VIII a.C., casi en lenguaje abstracto se representan los rasgos más significativos a los fines de identificar a la figura, así por ejemplo una espalda ancha y triangular, cintura estrecha y piernas protuberantes servían para reconocer a un guerrero griego. Estas figuras de hombres y animales se alternan con líneas o bandas de motivos geométricos,
Los temas más explotados, además de la decoración con grecas, son de tipo funerario tales como las “Próthesis” o llanto fúnebre y la “Ekphora” o traslado del difunto hasta su inhumación.




Anfora del Dipilón.- Maestro de Dipilón.- (aprox. 750 a.C.) altura: 1,62 mts. Museo Nacional de Atenas. El tema tratado es la despedida del difunto o llanto fúnebre. Sobre la base negra se suceden una serie de líneas y grecas, hasta llegar al borde del cuello, que también se pinta de negro. El diseño geométrico se interrumpe a la altura de las asas para representar la escena fúnebre. El difunto aparece en su lecho, al frente las plañideras arrodilladas o sentadas lo lloran con las manos alzadas y mesándose los cabellos, actitud habitual de lamentación. A la derecha e izquierda aparecen hombres igualmente lamentando la pérdida. Los cuerpos aparecen “geometrizados”, un triangulo representa el tórax visto de frente, la cabeza y las piernas aparecen de lado, la cintura, el cuello y las rodillas son las partes que articulan el cuerpo.

Período Oriental.-

A finales del siglo VIII a.C. surge en Corintio un estilo de cerámica con marcada influencia oriental. Las figuras de animales mitológicos o reales como grifos, esfinges y leones son el motivo más frecuente los cuales se dibujan de manera más natural que en el período anterior. La figura humana aparece en escenas bélicas o de caza y continúan utilizándose los motivos geométricos para rellenar el espacio.
Este estilo se expandió por toda Grecia, en Creta y las islas Cicladas los vasos eran moldeados con la figura del animal.


Cerámica corintia.- (aprox. 640 a.C.) Museo del Louvre. Esta jarra con asa alta llamada Olpe esta decorada con animales (cabras, toros, esfinges y leones) de color negro brillante sobre fondo claro.


Cerámica Corintia.- Museo Britanico. Plato de Cerámica estilo “cabra salvaje” procedente de la isla de Rodas, Representa el combate del héroe griego Menelao contra el héroe troyano Héctor. Las figuras dibujadas en este estilo son estilizadas y predominan las representaciones de cabras salvajes, de allí el nombre.

Cerámica de figuras negras

La técnica de las figuras negras nace en Corinto, no obstante es en Atenas, a mediados del siglo VI donde alcanza su mayor grado de perfección.
Se trata de una cerámica de fondo rojizo con figuras dibujadas en negro e incisiones en rojo para marcar los detalles.
La figura humana es la principal protagonista de esta época, junto a caballos y monstruos mitológicos. Los temas preferidos son la mitología y los juegos deportivos.
En cuanto a la forma de representar la figura humana se siguen los parámetros de la escultura arcaica, pero con mayor libertad de movimiento.-
Los artistas suelen firmar sus obras, en consecuencia se conocen los nombres de Exequias pintor del vaso de Aquiles y Ayax y Clitias, autor del vaso francois.



Anfora con Aquiles y Ayax jugando. Exequias (Aprox. 550 a.C.) Museos Vaticanos, Roma. 61.cm. Exequias o Exekias, pintor y ceramista ateniense, considerado el más grande pintor de las figuras negras fue un innovador, realzaba el color de fondo de la cerámica con un tono coral. Han sobrevivido 11 obras de este autor debidamente firmadas y se le atribuyen unas 25 más. El ánfora muestra a los dos héroes jugando dados. La postura no es relajada, ambos están pendientes del juego, que simboliza la guerra. Aquiles y Ayax aparecen sentados en unos taburetes, uno frente a otro. De la boca de Aquiles sale escrita la palabra “cuatro” y de Ayax “tres” de lo que se deduce que jugaban dados. Los escudos apoyados en la pared tienen motivos diferentes, el de la izquierda tiene un sileno sobre una pantera y el de la derecha una Gorgona sobre una serpiente. Aquiles lleva un soberbio casco de guerra y la cabeza de Ayax, cuidadosamente peinada recuerda a las estatuas de los Kurois, las vestimentas están adornadas. Se desprende la condición aristocrática y el ideal de belleza exterior, valores que obviamente tienen ambos héroes.


Vaso de Francois, Clitias. (aprox. 570 a.C.). Museo Arqueológico de Florencia. Esta crátera es considerada la pieza máxima de la cerámica griega. Fue realizada por el alfarero Ergótimos y pintada con la técnica de las figuras negras por el pintor Clitias, ambos artistas aparecen firmando la pieza. Esta pieza estaba destinada a la mezcla de vino con agua, su gran tamaño y boca ancha permitía que los comensales de los banquetes o simposios introdujeran sus copas para tomar. Fue decorado con aproximadamente 270 figuras, en las que sobresalen las escenas relativas a la caza del jabalí de Calidón (Eneo, rey de Calidón olvidó realizar las ofrendas a la diosa Artemisa y ésta en castigo mandó un jabalí a desbastar la región. Se organizó la famosa cacería de Calidón a la cual acudieron los héroes de la época, además del hijo del rey Meleagro, acudió Atalanta. Muchos de los hombres se negaban a competir con una mujer, pero Meleagro enamorado de la cazadora los convenció a participar. Atalanta fue la primera en herir al animal, pero Meleagro lo remató, no obstante le regaló la piel en reconocimiento de su participación. Varios cazadores se molestaron, entre ellos los tíos maternos de Meleagro y éste los mató en combate. La madre lo maldijo y provocó posteriormente su muerte. También aparecen pintadas escenas del héroe Teseo y la centauromaquía.

Cerámica de figuras rojas.-

A finales del siglo VI aparece en Atenas la cerámica de figuras rojas. Este estilo de cerámica se impone durante el período clásico griego y al contrario del estilo anterior, las figuras mantienen el color de la arcilla y sólo se pintaba de negro el fondo.
En estos vasos hay mayor realce del dibujo, en especial en los drapeados de los vestidos, en la marcación de los músculos y en el tratamiento de las telas transparentes, porque los detalles no se hacían mediante un corte o hendidura sino que se pintaban de negro.
Se conocen los nombres de varios pintores de esta época: Eufronio, Nicóstenes, Amasis y Andócides, de este último se conservan unas quince piezas.
Al final del período las figuras rojas y negras se mezclan en la llamada cerámica bilingüe y surgen escenas sobre la vida privada y costumbres domesticas, en especial sobre el gineceo, parte de la casa reservada a las mujeres.


Hipnos y Thanatos portando a Sarpedón.- Eufronio. (510 a.C.) Crátera de cáliz. Arcilla 45,8 cm. (cap. 45 litros). Museo Metropolitano de Nueva York. El pintor Eufronio vivió grandes acontecimientos, la caída de la tiranía de Pisistrato en Atenas, la instauración de la democracia, la batalla de Maratón, la destrucción de Atenas por los persas y la victoria de la flota ateniense sobre los persas en Salamina. La firma de Eufronio está asociada con el nacimiento de las cerámicas de figuras rojas. El vaso fue realizado por el alfarero Eusiteo, quién también aparece firmando el cáliz. La escena sobre un episodio de la guerra de Troya esta limitada por dos líneas ornamentales, la superior formada por hojas de palmas y la inferior por una sucesión de hojas de palmas y flores de loto. Hipnos y Thanatos, el sueño y la muerte son dos figuras aladas que llevan el cuerpo sin vida de Sarpedón, hijo de Zeus a quién Patroclo había dado muerte durante el combate. El dios Hermes, reconocible por el gorro, las sandalias y el caduceo vigila el traslado del muerto. A ambos lados aparecen dos guerreros troyanos. El cuerpo de Sarpedón domina la escena, de sus heridas manan chorros de sangre. Obsérvese los exquisitos detalles de las alas, los cabellos, los músculos del cuerpo logrados gracias a la técnica de las figura rojas.


Edipo y la Esfinge.- En la mitología griega la esfinge era un demonio que tenía cabeza de mujer, cuerpo de león y alas de águila. Este demonio asolaba y mataba a todos los viajeros que se dirigían a Tebas y no podían resolver el enigma. El rey ofreció la mano de su hermana Yocasta a quien pudiera resolver el enigma y en consecuencia acabar con el monstruo. Edipo aparece en el plato en el momento en que es interrogado. “… Existe sobre la tierra un ser bípedo y cuadrúpedo, que tiene sólo una voz, y es también trípode. Es el único que cambia su aspecto de cuantos seres se mueven por tierra, aire o mar. Pero, cuando anda apoyado en más pies, entonces la movilidad de sus miembros es mucho más débil…” A lo que el héroe contestó: “…Escucha, aun cuando no quieras, Musa de mal agüero de los muertos, mi voz, que es el fin de tu locura. Te has referido al hombre, que cuando se arrastra por tierra, al principio, nace del vientre de la madre como indefenso cuadrúpedo y, al ser viejo, apoya su bastón como un tercer pie, cargando el cuello doblado por la vejez…” Al oír la repuesta la esfinge se tiró de lo alto y murió. En recompensa Edipo se casó con su propia madre Yocasta, sin saberlo y se convirtió en el rey de Tebas.


Heracles y Atenea.- Andócides. (520 a.C) (53.5 cm.) Museo de Munich. Esta ánfora pertenece al tipo bilingüe, es decir se mezclan las figuras negras con las rojas. Hércules, el héroe griego por antonomasia se encuentra en ambas caras recostado en una Klinai. En la cara con las figuras negras sostiene una copa de vino y dirige su mirada a la diosa Atenea, quien se encuentra de pie delante de él, con su casco de guerra; detrás de la diosa esta Hermes, reconocible gracias a sus zapatos alados y su gorro de viaje. Un sirviente desnudo se ocupa de mezclar el vino. En la cara con las figuras rojas la composición es mucho más sencilla, únicamente aparece el héroe y la diosa Atenea. Hércules no se limita a estar reclinado sino que trata de erguirse y su cabeza se levanta hasta abarcar la línea ornamental del ánfora, con una mano sostiene la copa y con la otra le entrega una flor a la diosa. Igualmente la vid enmarca la escena y las grecas u ornamentos de la Klinai y de los cojines revelan el refinamiento de los detalles alcanzado con la técnica de las figuras en rojo.

Período helenico.-

La producción de cerámica sufre un retroceso, los vasos mas que pintados son adornados con relieves. Los talleres suelen utilizar una decoración negra brillante adornada con flores o animales, algunas veces se pintaba la pieza después de su cocción, por lo que los colores eran mucho menos duraderos.


Laginο decorado con instrumentos musicales, 150 -100 a. C., Museo del Louvre.