ESTILOS DE LA PINTURA GÓTICA

El definir la pintura gótica enfrenta con un doble problema, por un lado, el precisar los límites entre el gótico y el renacimiento y por el otro, esclarecer la relación entre Italia y el norte de Europa, en particular con la obra de los primitivos holandeses.
En verdad, la época gótica duró aproximadamente tres siglos y durante ese largo período la pintura presenta distintas características según las diferentes regiones europeas en que se desarrolló. Existen diferencias tan notables entre, por ejemplo la pintura realizada en Italia durante el trescento y el resto de Europa que se habla de diferentes estilos. Así, en la evolución de la pintura gótica se distinguen cuatro fases o estilos: el gótico lineal o franco-gótico, el ítalo-gótico o trecentista, el internacional y el flamenco. Al final del período existían una serie de artistas que se resistían a aceptar las influencias del Renacimiento y que continuaron con la tradición gótica, dando origen a lo que se llamó Gótico tardío.

ESTILO GÓTICO LINEAL O FRANCO-GÓTICO.
El primer estilo denominado "lineal" o "franco-gótico"en Francia y norte de España. Se inicia en el siglo XIII y persiste hasta bien entrado el siglo XIV, se caracteriza por la importancia que se le concede a las líneas del dibujo que limitan o encuadran superficies vivamente coloreadas. El color es plano y sin valoración tonal, se utiliza mucho el color dorado y se percibe la influencia bizantina. En la interpretación de los temas predomina el naturalismo ingenuo y el mensaje religioso llega al observador a través de un arte amable y bello.
Este estilo se utilizó mucho en las vidrieras y en las miniaturas. En las primeras destacan los vitrales de las catedrales de Chartres, Bourges, Tours y de la Santa Capilla de París, entre otras.
La catedral de Chartres posee 175 vitrales, incluyendo 3 rosetones, hechos la mayoría durante el siglo XIII. Los vitrales forman un rompecabezas de trozos de vidrios de colores montados en una armazón de plomo, cada escena se encierra en un marco. Las figuras son pocas y simples, para instruir mejor al creyente. Los colores son fuertes -rojo, azul, amarillo, verde- predominado el azul. Los vitrales se dividen en tres categorías. Los ventanales bajos cuentan historias de vidas y relatos de la Biblia, descomponiéndolos en pequeños paneles; los altos enumeran las figuras de santos tratados de manera monumental; finalmente, los 3 grandes rosetones proclaman la gloria de Cristo y de la Virgen.


En cuanto a las miniaturas, observamos que los manuscritos iluminados de esta época se caracterizan por los encuadramientos arquitectónicos - influencia de los vitrales -, la viveza
cromática y los adornos de tipo vegetal, ejemplo son las biblias historiadas y los salterios

Embalsamiento de Cristo y las tres Marías al pie del sepulcro. Miniatura del Salterio de Ingeborg. (30,4 x 20,4 cm.) 1213 aprox. El Salterio o libro de oraciones pertenecía a la reina Ingeborg, natural de Dinamarca y segunda esposa del rey Felipe Augusto. La reina había sido repudiada por su esposo y la reconciliación se produjo en el año 1213, seguramente el salterio fue un regalo de reconcialiación. Los colores utilizados son de inspiración bizantina, pero se mitiga la rigidez de las formas con el movimiento de las figuras y los pliegues de las vestiduras. Los personajes mantienen actitud serena y la dignidad. El encuadramiento es mínimo y responde al gusto de la corte real francesa.

Frontal de Aviá. Pintura sobre tabla, autor anónimo, Siglo XII. En la parte central se representa a la Virgen con el Niño, bajo un arco trilobulado en cuyas enjutas aparecen dos ángeles. En los laterales se describen escenas de la vida de María: en la zona superior izquierda encontramos la Anunciación y la Visitación; en la inferior la Adoración de los Reyes Magos. En el lateral derecho se muestra, arriba, la Natividad y abajo, la Presentación de Jesús en el Templo. El brillante colorido y el preciso dibujo son las características principales.