LEONOR DE AQUITANIA

(Poitiers, Francia 1122-1204)
Dos veces reina, musa de trovadores, poetisa, madre y abuela de reyes y reinas, Leonor fue la mujer más importante de su época, fundadora de una estirpe que gobernó Europa durante todo el medioevo. Es, en verdad, la mujer que cambio el destino de Francia e Inglaterra. Vivió 82 años y hasta el fin de sus días estuvo implicada en los asuntos políticos de la época.
Leonor, era nieta de Guillermo IX de Aquitania, conocido como el primer trovador, de quien heredó su gusto por la poesía, las fiestas, los torneos y el amor galante.

Al morir su padre Guillermo X durante una peregrinación a Santiago de Compostela, Leonor toma posesión del Ducado de Aquitania, siendo su regente su tío Raimundo de Toulouse. Las relaciones entre tutor y pupila fueron muy buenas, la diferencia de edad no era mucha y ambos compartían la aficción por la poesía trovadoresca, la música y el baile.

El 4 de julio de 1137, a los 15 años de edad contrae matrimonio con el futuro rey de Francia Luís VII, su comportamiento emancipado y bohemio fue duramente criticado en la corte francesa, aburrida y mojigata. Al tiempo Leonor se aburre de su marido, quien había sido educado para ingresar a la Iglesia. “…Creí haberme casado con un hombre y no con un monje…”

Luís VII se alista en la segunda cruzada y Leonor, en busca de aventuras, insiste en acompañarlo, alegando ser la principal feudataria de Francia.
En Antioquia surgen grandes desavenencias entre la pareja por celos, ya que el reencuentro de Leonor con su tío Raimundo, quién se encontraba en Oriente, estuvo marcado por grandes fiestas al estilo de Poitiers e incluso se llegó a rumorar sobre un romance. En segundo lugar, porque Leonor se alió con su tío en las decisiones políticas y militares en oposición a su marido. Todo esto motivó a que el Rey obligara a su mujer a regresar a Francia.
Muchas leyendas surgieron durante su estancia en Antioquia, que un ejército de 1000 mujeres luchaba contra los infieles a la par de las amazonas; que sostuvo amoríos con Saladino; pero todo esto es incierto, en primer lugar, Saladino era un niño para aquel entonces y mas que batallas su participación en la cruzada debió ser meramente trovaresca.
Luego de su regreso, el mismo Papa interviene en la reconciliación de la pareja, pero ya el matrimonio se había derrumbado por las infidelidades de Leonor y por la falta de un heredero varón. En 1152 se anula definitivamente el matrimonio por razones de parentesco, aunque los verdaderos motivos fueron la posible relación incestuosa con su tío y la falta de un heredero varón. Leonor procreó dos hijas con Luís: María y Alicia.
Seis semanas después de anular el matrimonio y sin dejar pasar el tiempo necesario para contraer nuevas nupcias, Leonor, de 29 años se casa con Enrique II de Plantagenet, futuro rey de Inglaterra, de 19 años.
Esta unión, motivó enfrentamientos posteriores entre Francia e Inglaterra, que culminarían en la Guerra de los 100 años. A Leonor como Duquesa de Aquitania y condesa de Poitiers, le correspondía un territorio mucho mayor que el reino de Francia, y a Enrique, como señor de Normandía, le correspondía también una gran parte de la actual Francia. Al casarse, las tierras de ambos eran ocho veces mayor que las del Rey de Francia. En consecuencia, ni Enrique ni los ingleses quisieron nunca reconocerse como vasallos de Francia.
La corte real se instala en Poitiers, resurgiendo la lírica caballeresca bajo la protección de Leonor, mecenas de trovadores. La figura de Leonor en labios de los trovadores, fue la inspiración para la creación de personajes tales como Ginebra, Isolda, etc.
Leonor tuvo ocho hijos con Enrique (5 varones y 3 hijas) y si al principio estuvieron enamorados, con el paso del tiempo, Enrique le fue infiel, ocasionando el distanciamiento entre la pareja, incluso se dice que Leonor llegó a torturar a la amante en un arranque de celos.

Lo que si es cierto, es que Leonor, promueve una rebelión contra su marido, apoyada por sus hijos. Enrique II reprimió la rebelión, perdonó a sus hijos, pero Leonor fue confinada en el convento de Salisbury, donde estuvo 15 años recluida, hasta la muerte del rey.


Su hijo Ricardo es nombrado nuevo rey de Inglaterra, (tercero en la sucesión, accede al trono al haber fallecido sus dos hermanos mayores con anterioridad). Al poco tiempo se embarca en la tercera cruzada y Leonor es designada regente de los dominios Angevinos. Ella fue gran defensora de la corona de Ricardo, frente a las conspiraciones de su otro hijo Juan Sin Tierra, quién aspiraba al trono en su ausencia. Incluso fue ella quien organizó el pago del rescate de Ricardo cuando fue preso.
A la muerte de Ricardo, Leonor se interna en el convento de Fontevrault, pero en ningún momento dejó de influir en la política de Europa, al cumplir 80 años, decide viajar a Castilla para casar a su nieta Blanca con Luís VIII de Francia.
El papel político que Leonor de Aquitania jugó en la historia se une al apoyo dado a la lírica medieval como musa de trovadores e impulsora de las leyendas sobre el Rey Arturo y el santo grial. Igualmente introduce el tema del amor cortés no sólo en las historias cantadas, sino como un estilo de vida. Ahora una dama dejaba de ser objeto de posesión de su marido y se convertía en el objeto de devoción de un caballero.